ACLC es una asociación cultural, deforme, informal, sin estructura fija ni ritmo marcado que pretende pasarlo bien a través del arte y la cultura.
Abiertos a toda colaboración, cualquier idea que tengas y quieras compartir no tienes más que escribirnos a contacto@libreconfiguracion.org

Alístate 
 

1350585900_774764_1350591299_noticia_normal

Cómo hacer buena ciencia-ficción

El director Rian Johnson reescribe el género con ‘Looper’, un impactante filme sobre viajes en el tiempo y asesinatos mafiosos

No hay quien se resista a Looper. Al menos en su paso por el certamen de Sitges. Esta vez, Rian Johnson (Maryland, 1973) ha vuelto a lo que sabe hacer, revolcar géneros como ya hizo en Brick (2005), la película con la que debutó a lo grande en el cine y que confirmó el talento que chisporroteaba en la mirada de Joseph Gordon-Levitt. Un resbalón más tarde, el de Los hermanos Bloom (2008), Johnson descubrió que nada iba a ser fácil. Looper (2012) le salva. A lo grande. El cineasta juega a ser Dios en la ciencia ficción, a tirar al aire todas las referencias y que caigan formando un increíble equilibrio. Pero siguiendo algunos mandamientos que no tiene reparo en describir, mientras sonríe desde detrás de sus gafitas de divertido empollón.

1.- Pon de protagonista a Bruce Willis. “Ya sé que no es la primera vez que Willis trata con viajes en el tiempo [Doce monos] o que incluso se enfrenta a sí mismo de crío [The kid]. No te lo creerás pero no pensé en ello hasta mucho después de contratarle. Es un actor tremendo. Lo curioso es que mucha gente espera que arregle los problemas y mate a los malos. Cosa que hace aquí… en parte, antes de que su personaje entre en problemas morales”.

2.- Joseph Gordon-Levitt, el actor del siglo XXI… y tu amigo. “Es uno de mis mejores amigos. Sospecho que mejora mis películas. En Los hermanos Bloom tenía un personaje pequeño, y así me fue. El personaje lo escribí para él como en Brick. Luego tuvimos que encajar a Bruce Willis, porque ambos no se parecen en nada. De acuerdo que hay mucho maquillaje, pero decidieron acercarse al parecido con la interpretación. Porque es la misma persona, e importan mucho más los gestos que el físico. Que nos creamos que uno será el otro. Para mí es un orgullo ver cómo ha crecido la carrera de Joseph, y que siga teniendo las mismas puras motivaciones para escoger un papel. Mantiene su integridad. Mola ver a un amigo tuyo en un filme de Batman”.

3.- Dale poso al guion (imita a Bradbury). “La gente busca algo más en los grandes títulos de ciencia-ficción. Yo desde luego como espectador prefiero títulos que hablan de la naturaleza humana en extraños mundos. Uso los viajes en el tiempo para enfrentar al mismo hombre de joven y de adulto, lo que provoca un choque humano. Mi ejemplo son los relatos de Ray Bradbury, que tienen todo lo que te puedes imaginar: viajes en el tiempo o más allá de Marte, naves especiales, seres de otros sitios. Y al final, lloras”.

4.- Deja que la historia madure sola. “Escribí tres folios de una especie de sinopsis hace diez años, cuando Brick. Nunca tuve claro si iba a rodarla. Allí ya estaban el pistolero, la mafia del futuro, los tratos entre pasado y el futuro. Faltaba toda la segunda parte, Sara, el niño… Acabé Los hermanos Bloom y cuando en mi cabeza nació Sara, vino inmediatamente Cid, y esa parte de baja ciencia-ficción que hablaba más de sentimientos. Maduró sola, fue creciendo en mi interior”.

5.- Revoluciona los géneros. “Con Brick tenía muy clara la senda: Dashiell Hammett. Y me parece que todos entendieron que lo importante era capturar la esencia. Aquí no tenía un cimiento tan sólido, porque los viajes en el tiempo son complicados de desarrollar en una historia sin hacer crecer exponencialmente su complejidad. Encima, intenté que primaran los sentimientos más que los meros viajes. Consulté a Shane Carruth, director de Primer, en algunos momentos de la escritura. ¿Revolución de géneros? Bueno, yo diría evolución… o resurrección. Nunca me he planteado este papel de líder de la reescritura de géneros. Casi que me interesa más el noir, que el resto”.

6.- Que no se te pierdan los espectadores por el camino. “Vale, es cierto que los grandes títulos de ciencia-ficción a veces piden un gran esfuerzo al público. Yo he luchado porque nadie se perdiera en la trama, que disfruten montando el puzzle, que al final miren la obra completa y reciban una recompensa emocional acorde con ello. Para simplificar, por ejemplo, creé unos personajes que no son muy complejos”.

7.- Inventa un futuro. “Fue lo más divertido, tanto que al final tuve que disciplinarme para que no se alocara, y que de paso no necesitara muchos efectos digitales. Aunque espero que no acabemos en un futuro así”.

8.- Rehuye las comparaciones obvias, bebe de los originales. “La gente me pregunta por Terminator. Pero yo en realidad pensé mucho en La jetée, de Chris Marker. Cuando tenía esa sinopsis de tres folios, me planteé hacer un corto, o un mediometraje con poco dinero. Por eso me fijé mucho en La jetée. Es fascinante cómo cuenta la historia con tan pocos elementos”.

Leave a Comment