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RELACIÓN AMOR-ODIO CON EL AIRE ACONDICIONADO EN HONG KONG.
El aire acondicionado, desde que llegué a esta ciudad, se ha convertido en una pesadilla de la que soy dependiente. En casa he rehusado encenderlo hasta que el calor ha sido verdaderamente presente, cioè, a partir de mayo. Y lo enciendo a ratos porque tampoco lo aguanto. Y es ahora en agosto cuando ya hasta he terminado durmiendo con él, lo confieso...
En Puerto Perfumado el A.A. es un problema, ya que cuanto más frío haga en la oficina, en el bus, en el centro comercial o en la tienda de la esquina, mejor, eso te da un cierto status en HK. Los chinos lo adoran. Y yo no entiendo la dignidad con la que soportan el chorro de aire helado que les cae sobre sus cabezas. Ya hay hasta anuncios en la tele recomendando poner el aire entre 21 y 22 grados, para ahorrar energía y contaminar menos... las advertencias son totalmente ignoradas, claro. Desconsiderados.
Nuestra primera experiencia desagradable la tuvimos en el cine. No recuerdo ni que película era: imposible acordarse con el frío que hacía. Luego descubrimos que reparten mantitas... y yo me pregunto ¿por qué no pondrán el aire a más grados!?
Y eso por no hablar de las cenas que no se pueden disfrutar a gusto porque estas más pendiente de que te traigan la cuenta para salir cuanto antes de la cámara frigorífica... Quién se acuerda de llevarse una rebequita cuando fuera hay 34º y 95% de humedad??
MaLiYa ( Hong Kong , agosto 2005)
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