Reproductor-grabador de aromas y olores. Guía rápida para el usuario.
Ante todo, gracias por haber adquirido este Reproductor-grabador de aromas y olores provisto con la más alta tecnología que haya podido desarrollar el hombre hasta el momento con fines comerciales.
Sin duda es este un producto diseñado y fabricado para hacerle a usted más feliz, como pasa con todos esos artefactos en los que gasta el fruto de su trabajo.
Comenzaremos obviando un poco el aparato en sí; características físicas, funciones, botones y enchufes... para centrarnos en como ha de vivir su vida gracias a los productos de nuestra corporación.
Al igual que pasa con imágenes y sonidos, los olores forman parte de nuestros recuerdos. Cualquier ser humano posee atesorados en su memoria datos que lo evocan hacia el pasado, que lo lanzan con fuerza hacia su niñez o juventud, hacia sus felicidades o miserias pasadas y lo condicionan así para sus deleites presentes o vivencias futuras.
Gracias al desarrollo tecnológico, puede usted ahora incorporar los aromas a su fútil bagaje existencial al que tanto se aferra debido a su inseguridad como ser perecedero.
Hay sin duda aromas que merecen la pena ser grabados y reproducidos en cualquier momento. Con este aparato tan sumamente caro podrá hacerlo.
Pero para ello, deberá seguir nuestras instrucciones al pie de la letra, ya que nuestra voraz multinacional no se hará responsable del uso indebido o no de ninguno de nuestros aparatos ya vendidos.
En esta guía se le presentan los aromas que puede recoger de su vida. También le indicamos que ya está disponible para usted una amplia gama de olores predeterminados a un desorbitado precio que puede adquirir en caso de no tener tiempo para nada más que para eso: para adquirir.
Pero ¿cuáles son los olores que debería usted conservar?
Recuerde los de su infancia. El aroma de su madre al abrazarle, el de la calle al bajar a jugar, el de su primer día de playa, o el de sus juguetes nuevos. El de los libros en septiembre, el de los árboles a los que trepaba, el del caucho de las ruedas de su bicicleta... El aroma de las niñas de su colegio, o el hedor del matón de la clase.
Está usted condenado a comprar esos olores para tenerlos de nuevo, ya que recordar sin oler es imposible. Así que siga comprando. Pero seguimos...
Recuerde los aromas de juventud; el de los muslos y caderas de su primer amante, el olor de su boca y su saliva. El olor de las noches de fiesta, de los amaneceres con su resaca. El de su primer lugar en el mundo...
Recuerde el aroma de la libertad, si es que tiene. Y recuerde también el de su primer trabajo, de su primera oficina. El apestoso aliento de su primer encargado.
Intente recordar cuando dejó usted de ser capaz de oler su vida. Se dará cuenta de que hace tiempo que no huele usted nada. Se ha convertido en un infeliz.
Pero esa situación ya ha terminado. Por que ha adquirido usted nuestro producto y gracias a él podrá reproducir esos olores que proporcionamos a nuestros clientes.
Y grabar todos los olores que desee de su miserable vida. Gracias por confiar en nosotros.
carlos g. torrico
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