// RELATOS >> EL HABITÁCULO DEL 11

Declaración de sol latente

 

Todos los sueños se resumen en uno: ser otro ser, siempre que sea posible. Anestesiando la realidad desde el final hasta el principio y otra vez hasta el final sin parar de parar. La meditación fuera del tiempo. La ligazón que anude los pensamientos y los asiente en una morhada morhada cada renglón que cometo. Que los errores sean ceniza enterrhada por las páginas de la evolución, preferiblemente voluntaria. El agua se encarga de empujar. No quedan vísceras ya del invierno. Los ríos repliegan su cauce. Los puentes se vuelven a cruzar. La niebla regresa a las cuevas. La tormenta se agazapa tras el velo de las hojas que aún deambulan por el suelo. Los grillos celebran mi visita. Los árboles se dejan escribir y pintar, posando encantadoramente para mí. Vuela de visita una gaviota abrazando el aire por un ideal. Este es el arco iris expreso de mi huída y mi refugio en la palabra (nuestro animal mejor domesticado) agrietando las raíces del sueño, campana milenaria que sólo las nubes doblan.

 

 

pedro gîlthonîel