// POEMAS >> SUBVERSIÓN ORIGINAL
 

Curada de espanto.

Una vez curada de espanto....Sólo me preocupa la obsesión paranoica e inexplicable hacia tu persona.

  ¡Hoy es el primer día del resto de mi vida! Cuántas veces he de repetir la frase para comenzar a creérmela. Definitivamente, sí, hoy es el día....Me siento feliz, despejada, ¿enamorada?.

  Por fin soy inexorable a tu poder de seducción, prófuga a tus relatos aléxicos. Cambio Moulin Rouge por un Kill Bill cada vez más violento y morboso, duermo desnuda sin necesidad de una húmeda almohada que me recuerde tu presencia...Te quería tanto que te hubiese matado..y ahora ni siquiera mataría por ti...Tibio y kamikaze, tu cuerpo me invita a firmar la paz..pero es más divertido seguir jugando a la guerra.

  ¡En mi vida mando yo! Y no es otro manifiesto de  reivindicación feminista, es más una declaración de principios. un cambio quizás involutivo pero estrictamente necesario.

  Bueno, caballero, ¿nos vemos a las seis? No tengo nada que coser hoy, los sueños rotos ya los he reciclado. ¿Un polvo? No, qué va, yo de eso no fumo. ¿Canela, chocolate? Mmmm... ¿Por qué no?

  Tengo mono. Lo que sea por diez gramos de amor. ¿Tu cuerpo en bandeja? No me resulta vulgar, verbenero ¿erótico? Ni siquiera eso. Pero es seguro, divertido, mezquino...y bueno, los exámenes crean estrés. ¿No es así?.

Yo nunca te importé, yo siempre quise que me importases y aún así me robaste algo más que un mes. Y ahora cambio mi bulevar de los sueños rotos por "tiempo de romper, tiempo de coser" y ese zahir tan bello como inexistente. Por fin “ganó el quiero la guerra del puedo”. ¿O no? De momento esto es algo más que una batalla ganada, pero la guerra durará más de cien días. Tu voz, Hiroshima de luna vieja y quebrada en mi cerebro ya no perturba mi ánimo, ahora no es más que un susurro que intenta ser agradable a duras penas.

  Suelto la cuerda que, anudada en mi garganta, amenaza con quitarme la vida y la pongo en tus pelotas para apretarla cada vez más fuerte y disfrutar viendo cómo lloras y sangras. ¿No querías que fuese salvaje? Bueno seré más sutil, sólo quiero hacerte el amor mientras te atravieso con una catana cantonesa de fabricación semiprofesional. ¡Para que luego digas que no te quiero!

Con cariño,

tu dulce meretriz.

PD: “ Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres. Porque el amor cuando no muere mata. Porque amores que matan nunca mueren ”. Perdonen el romanticismo.

 

Peter Pan