// ENSAYOS >> PURA VIDA.
 

El Destino

Esta era postmoderna, envuelve y dirige una sociedad capitalista en la cual los medios de comunicación y el dinero son los amos de aquellas estrategias que han invadido y a la vez impuesto, imágenes, palabras, ideologías y productos que vienen consumidos pasivamente por una colectividad que ya tiene su destino definido y entallado en el árbol de la historia. Por lo contrario, teorías e hipótesis aún no han llegado a conclusiones satisfactorias en lo que concierne el destino del individuo, el cual permanece anclado a los pareceres personales, que están a la expectativa de unas tesis plausibles. A mi juicio, no excluyo que se puedan tomar en consideración ambas teorías más creíbles. Consecuentemente, se puede aseverar que nuestro destino esté por una parte escrito desde el nacimiento, así como se acepta la validez de que puedan existir fuerzas superiores que administren su trayecto. Efectivamente hay gente que nace destinada para recubrir un papel de responsabilidades y con determinados privilegios. Por otra parte, hay gente que nace en una situación de extrema pobreza y está predestinada a la lucha y a situaciones desagradables. Por ende, estimo que sea arduo cambiar un destino que parece ser un veredicto emitido por las estructuras jerárquicas de una sociedad, que a menudo nos rodea por barreras insuperables. Además, la ocurrencia de inconvenientes o hechos incontrolables como fatalidad o hados, son el testimonio de circunstancias independientes no relacionadas con nuestro comportamiento o voluntad. La esperanza de poder dominar y someter el destino a nuestras exigencias, denota solo un placer aparente, un alivio generado por ilusiones que provocan una excitación profunda relacionada a las ganas de descubrir algo que se oculta bajo un velo misterioso. Sin embargo, desafortunadamente el destino no es nada fácil de tratar ni de explicar; es algo que huye de la razón y de los corazones del ser más inteligente del planeta. Así pues, el destino adquiere el valor típico de una entidad abstracta, que ejerce la función de un dogma o postulado. Que se hable de destino, hado o fatalidad, son todos factores que hacen parte de lo desconocido. Respecto a este tema existe gran controversia, hay quien declara que nuestro destino esta escrito en un libro como quien opina que cada uno se forja su propio destino. Yo estoy convencido de que en el interior del contexto de la calle de la vida, cada individuo intenta delinear su destino. Los encuentros y las casualidades, solo caracterizan los detalles de esta obra de arte. Si bien el hombre permanece siendo el ser capaz de influir sobre sus acciones y convertirse en autor de su historia, el destino se oculta en aquella sombra imprevisible e incomprensible que nadie puede contrarrestar. Mediante el destino, vivimos una realidad distinta colmada de emociones y fascino que derrotan la monotonía y a la vez nos hace creer en la existencia de algo más allá de un presente privo de brío. Tal vez un día encontremos aquel libro en el que se revelarán todas aquellas dudas, secretos y coincidencias que nunca nos fueron explicados. En unas palabras, la felicidad más grande producida por un viaje sin regreso. Para finalizar, querría añadir estas palabras: posteriormente a la imprevista muerte de mi abuela, mi tía y por ultimo mi madre en un lapso de tiempo muy breve, me pregunté si fue casualidad o el destino. Las respuestas que iba buscando yacían enterradas en aquellas palabras que ahogaban en los abismos más profundos, en aquellas imágenes que se desteñían en el cielo más lejano y en aquellos sonidos que venían raptados por el silencio del horizonte. Las respuestas se conservaban en aquella lluvia que brotaba de mis ojos y que fluía a través mi rostro, que como el cielo y el mar al horizonte desvanecían en el infinito.

Puede que esté escribiendo palabras de un destino ya escrito.

 

Christian