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| EL DÍA W DEL HOMBRE MALETA | ||
Horas por delante, cansancio por detrás, kilómetros por debajo y un gran peso encima, pero es parte de ti. La teoría general de la relatividad te muestra niños jugando, que junto a palomas complementan un paisaje de ruido y sonoras vistas. Dos chinos en bicicleta te dan la salida, cuesta puesto que toda la masa del sol está concentrada en un punto muy pequeño, tu maleta. Eres un agujero negro. Miras a través de ti y ves el otro lado, un jardín paradisíaco, un oasis en medio del desierto de asfalto, y justo al sentarte en el banco h-barra empieza a sonar un violonchelo. Melodías de gorriones entonan la batalla, el reino a conquistar, un gran trozo de pan. Y ondas, ondas electromagnéticas inmortales surcan el espacio-tiempo sin curvarlo, y escuchas sonidos lejanos, sonidos cercanos. Pum, el peso del cosmos vuelve a caer sobre ti, pero curiosamente éste es de izquierdas, así que le permitimos realizar su labor. Zig-zag, completo, “arrás”, buscando, “patrás”, jalando. Y tan pancho, sin ponche en el pecho pido rape, que no choped, pero verde, que azul no me gusta. Y lo otro, que sea rojo, por favor, que para eso tengo unos principios, en principio. El orgasmo sonoro queda ya lejano, cabellos blancos son sustituidos por plumas negras, en la penumbra. El mar se abre jocoso a la vista, mas el fardo pasa del tema, prefiere escuchar a Wayne Shorter. Y yo. Logro convencerle para ver el final del principio del recuento de los amarillos de Contador, y sin necesidad de fumar logramos entablar conversación con la sangre de Joseba Beloki, pero no de la que se dejó en algún paraje francés. Vientos del número cinco anuncian el pasaje “más corto”, o en inglés, “shorter” than I expected, me dijo mi parte británica, pero la exquisitez siempre es bien recibida. Amabilidades que por circunstancias no llegan a más marcan otro momento, el del relax. Hierba permitida por guardias es la razón de este escrito, la música de Pat Metheny, su motivación, y el hecho de ser julio, el factor necesario aunque no suficiente. Suficiente está ya escrito, dejemos paso a la somnolencia de las ruedas continentales, hey Ballard, you’re a genius! Donostia 28/07/07
Jorge Jiménez |