// RELATOS >> EL HABITÁCULO DEL 11
El Efecto

 

En efecto, allí estaba la causa. Más allá del umbral de lo visible y lo invisible, por encima del colchón donde anidan los tensos sentimientos violetas de revelación, detrás de la fría pared que va tejiendo nuestra soledad, allí estaba. Aislada e inaccesible, tan brillante que no se la podía ver, inadvertida e indescifrable, rodeada de un misterioso y brumoso halo diferenciador, así estaba.
Y sin causa alguna, así estaba el efecto. Extendido y accesible, de una oscuridad tal que impregnaba todo lo visible, comprobado y malinterpretado, confundido por la jauría impostora, así estaba. Más cerca y más dentro de lo que todos pensábamos, debajo de cualquier piedra roja que nos encontrásemos en el camino, delante de nuestras propias e inmensas pituitarias, allí estaba.
El efecto.

Jorge Jiménez