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¿CASUALIDAD O CAUSALIDAD?


Un día de estos la casualidad va a acabar conmigo.
Cuando suceden estas cosas, y últimamente parece que me pasan con mucha frecuencia, siempre me pregunto si en realidad no ha habido una serie de causas que desemboquen en esa consecuencia. ¿Es la casualidad un mero accidente?
Según Voltaire, lo que llamamos casualidad no es sino la causa ignorada de un efecto desconocido. Y probablemente tenga razón. Pero aún así, los encontronazos en este otro lado del mundo cada vez me sorprenden más, a pesar de ser cada vez más habituales. Hoy he tenido el último.
Escuché como la reunión acababa y se despedían con un “gracias” y “hasta pronto” habituales y contundentes. Me despegué de la pantalla del ordenador para saludar y es ahí cuando la casualidad me dio un tortazo que me giró la cara. Mi amigo F, allí, de pie, petrificado ante la visión casualística. La última persona a la que podría esperar en China. Abrazo, risas y una cena pendiente para más tarde.
A mi amigo F lo conocí a través de mi amiga M. Resultó ser vecino en Delicias hace algún tiempo. F nos invitaba a unas muy divertidas fiestas en su casa, con salón gigante y ventanas abiertas a falta de poder regular las altas temperaturas de la calefacción central del edificio. F nos reprendía a M y a mi cuando le saboteábamos sus fiestas de salón por unas más íntimas en la cocina.

maliya