// POEMAS >> NUBES DE TIMBAO
Prendido a mi vida

 

Fueron juntándose sobre la mesa
alientos de hoteles dormidos en la niebla,
órganos sin función, letras sin costura...

Pronto lo adivinaste:
eran restos de tu mirada
haciéndose nudo
en las nubes que llovieron mis secretos,
cicatrices de olvido asiduas a tu espalda,
un café demasiado frío para servirse ahora...

Suena el equilibrio a cordón umbilical de humo,
dibujo tus llamadas pero ellas nunca dicen...

Riégame por dentro, hazme el amor sin trucos,
sin velas que me hieran, tan sólo con tu luz me basta...

Píntame el cuerpo desnudo
con los pigmentos de tu risa,
anúdate a mí con tus muslos de serpiente
y cómeme mientras me hago el dormido.

Vete... pero quédate conmigo,
atrasa las sábanas para evitar el amanecer,
sigamos haciéndolo sin tregua,
hambrientos de barro y luna los dos,
con las palmas de las manos liberando ascuas de vino...

Pero no,
sé que no serás así, que no será tampoco,
que esto que digo no son palabras de hoy
sino restos de ayer.

La enfermedad va ganando terreno al enfermo...

Cuando me cure de ti,
llamaré a mi psicólogo
para despedirlo y despedirme...

Adiós, cuenta el agua que nos quedó sin beber
y desde ese punto... deja que la cuenta atrás y su cascada
marque el otoño de la clepsidra...

Adiós, despedirme es poco,
ahora que tengo tu abrazo prendido a mi vida...

Xurde
20 de mayo de 2006