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| Restos | ||
Restos y despojos humanos inundan la sala. Quitándose los guantes sale al corredor principal donde desfiguradas figuras gatean entre sus propios excrementos. Al verle, huyen como pueden hacia el rincón oscuro. No saben que mañana será el día. Entrando en el laboratorio 2 sus asistentas asienten, efectivamente, los rayos ultravioleta han matado a los niños en menos de dieciséis horas. Siguiente verificación, observar la acción del ácido rociado a veinte personas de distintas edades y seguidamente comprobar las reacciones de cinco miembros encerrados de una misma familia según van muriendo envenenados uno por uno. Por último, acude a la sala donde los dos gemelos que fueron unidos por el cerebro reposan todavía inconscientes, las pruebas que se les realizó el día anterior fueron muy interesantes aunque muy duras incluso para el doctor. Con una extraña sonrisa se encierra en su despacho y apunta meticulosamente todo lo sucedido durante el día. Reconfortado por el trabajo de los últimos meses, no le entristece que le hayan ordenado que al día siguiente acabe con los experimentos. Es más, aunque habría preferido seguir, le atrae la futura vida de placer y anonimato que el gobierno le ha preparado en Sudamérica. Alemania. 1945. George |