ALGO DE 2056
Estoy pensando en tantos pájaros que se pasean por delante de
mi casa y que me presta tanto verlos como comen, como se divierten y
juegan unos con los otros: gorriones, pegas, cuervos, mirlos (éstos
hacen nidos aquí en los árboles que tengo delante de casa),
jilgueros, mariquitas..., y todos revolotean y se divierten. Se lo pasan
en grande.
A mí me encanta verlos. Me hacen compañía. Incluso
hay palomas, gaviotas y golondrinas, pero de todos, el que más
me alegra es un mirlo que, entre todos, debe hacer el número
2056.
Todos los días a las 6 de la mañana, el mirlo se planta
sobre una camelia que tengo delante de casa y canta cánticos
tan distintos que cuando estoy durmiendo y no lo oigo, parece como si
me faltara algo. Sonrío en la cama cuando lo siento. Me da mucha,
pero que mucha alegría.
CELIA