// RELATOS >> 2056

20:56 = Libertad


Llego tarde. Son las 20:05 y mi cita era a las 20:00. Camino sin demasiada prisa. Sigo dándole vueltas al problema y aún no sé qué hacer. Pienso que sería positivo tener compañía para charlar, trabajar, debatir y, en fin, un apoyo para intentar resolver los problemas cotidianos, aunque sólo se consiga paliar aquellas pequeñas cosas que, a veces, son tan relevantes.

Me he prometido un futuro brillante, poder tener iniciativas propias, financiación de los proyectos más importantes, buenos contactos, viajes...

Respiro hondo. Miro al mar, tan grandioso y tan distinto, aunque sea siempre el mismo. Parece que hoy se ríe un poco. ¿Será de mí? En el callejón un gato me mira con ojos interrogantes. Parece una decisión, ¡al fin! Entro en el restaurante donde me espera, pacientemente, eso sí, el jefe del partido político que me ha ofrecido un puesto en su lista para las próximas elecciones y, tras saludarnos cordialmente, le digo que no puedo aceptar su oferta. La disciplina de voto, la hipocresía y el “tragar sapos” por un puesto en política, no van conmigo. Nos despedimos. Salgo y me da la risa. Estoy contenta. Me siento libre y con la sensación de haberme quitado un peso de encima. Son las 20:56.


NIEVES