// CRÍTICAS >> LA CAJA AZUL.
 

Foto: Pepo Márquez

 

Interpol

22/04/05

La Riviera, Madrid

 

No fallaron. Hicieron lo que todo el mundo quería, críticos y jovenzuelas: que sonaran todos sus éxitos y que sonaran bien. A partir de ahí, podremos leer cien veces que Interpol no han inventado nada, que sin Joy Division seguirían perdidos por Nueva York y tantas otras cosas. Nos aburrirán los mismos que no querrán perderse por mil razones las noches que Interpol compartirá este junio con Coldplay o con U2. Si pueden irán invitados, por supuesto. Y por dentro sentirán con el mismo entusiasmo que las adolescentes de aquel día en La Riviera los momentazos de PDA y Obstacle 1, las guitarras de Narc, la brillantez de C´Mere y el último y glorioso minuto de Roland. En fin, disfrutarán de un concierto de rock impecable, hecho por unos tipos con corbata que están de moda por algo y que no se inmutarán en toda la noche. Es seguro también que durante unos segundos sufran cierta hipnosis, aunque luego haya que hablar con los colegas más de aquel Manchester.