>> YUMAS. (Dr. Romano).

Esta sección lleva por título un pretencioso y acertado título: TEORÍAS. Este es su título y también su camino: LA VERDAD.

En pleno ámbito científico, en el interior de la mismísima filosofía y teoría de la ciencia, existió y existe una discusión sobre cuál es la lógica y el proceso que se sigue en la investigación científica, y dicho rotundamente, en el proceso del descubrimiento científico, discusión que encuadra a los intervinientes en dos posturas contrapuestas. Los primeros serían considerados seguidores del positivismo lógico (Rudolf Carnap es uno de sus más famosos representantes) y los segundos podrían considerarse seguidores de autores como Hanson y el propio Karl Popper. Ya presentados veamos las posturas teóricas de cada uno de los vértices.

Los primeros afirman que la investigación científica comenzaría a partir de los datos, de su recolección, estudio y clasificación. Después de este paso previo, del tratamiento de los datos, se establecerían teorías explicativas de lo real que surgirían en última y primera instancia de la interrelación y conexión de esos mismos datos. En todo caso las teorías aparecen después de las observaciones, después del escrutinio de lo real.

En segundo lugar estarían aquellos que afirman que lo primero son las teorías, las cuales posteriormente se confirman o refutan a partir de los datos, a partir de las comprobaciones y contrastaciones rigurosamente hechas. Estos dirían: La mirada del investigador esta siempre "cargada de teoría", apuntando al hecho irrefutable de que éste siempre parte en la investigación científica de teorías sobre aquella parte de lo real que quiere escrutar, teorías que saldrán ilesas o no después de la fase necesaria de contratación y experimentación.

Nosotros en esta controversia tomamos partido por el segundo grupo de teóricos y afirmamos con decisión la preeminencia de las teorías, la carga teórica del ojo que ve, que mira, que sospecha. Nos posicionamos a favor del contenido teórico del ojo vigilante. Y además decimos con la misma vehemencia: Nuestras teorías se corresponden con la realidad, obligan a la realidad, doblegan a la realidad y a su furia incontrolada.

Es éste el lugar propicio para que expongáis vuestras teorías y obliguéis a la realidad a entrar en su lógica. Este es el lugar propicio para que presentéis vuestros compromisos teóricos y para que, a partir de cada uno de esos martillazos de verdad, hagáis a lo real vuestro. Este es el rincón propicio para que presentéis esos moldes a lo real, donde ha de derramarse mansamente.


(Encabezamiento pretencioso y exacto de la sección con dicho nombre)