// POEMAS >> ZONA MUSGO
 

PALABRAS

Duermen entre acordes
En medio del silencio
Y al despertar, traviesas,
Hacen formas en el aire

Engranan sus voces
Con verbo y griterío
O descansan en ecos
De libros añejos
Sentados en fila
Jugando sin prisa
Con los puntos suspensivos

Son las palabras.
Las protagonistas
De cenas y risas
Y las salvadoras
De la oscuridad
De noches difuntas

Mas al romperse el hilo
Que mantiene la mueca
De la gramática
Y la cordura
Surge la locura
De la palabra abierta
La contrapalabra:
A cada paso
Un retraso,
En cada escalón
Una loseta hueca,
En cada compás
Un tono a destiempo

Lo que quiso decir
Y lo que quiso aparentar
Se prende en las peñas
De la irregular
Caligrafía

Aprende, poeta,
A resolver crucigramas
No resueltos


ESCEPTICISMO

Tal vez exagere
En la repetición consciente
De un número suficiente
De seres humanos
Con conciencia
Y potencial infinito
Abridores de caminos
En la selva
Maestros en el arte
Del machete
Abriendo paso y claridad
Mientras un dios
Antropomorfo
De larga barba
Y afable aspecto
Observa
Entre lianas y arbustos
El equilibrio
De su monstruosidad



TIEMPO

Se escurre el tiempo
Indolente
Gotea parsimonia
En su movimiento
Orgánico
Alardea de equilibrio
Rebela su terquedad

En su paso riguroso
Roe el tuétano vital
Y sacude su impudicia
En una senda de llagas
Y modernidad

Donde el resquicio del aire
Se huele su clara sombra
Su silueta implacable
Conforma en hilachos
una historia circular

Hojas secas
sin retorno
Escupidas
en la acera
dormitan


AMISTAD

Con reverencia inmaterial
Las manos enlazadas
Encuentran un rincón
En el anochecer

En la palma del miedo
Las yemas ejecutan
Precipitadas formas
De trazo vertical
Ofreciendo
Presagios invisibles,
Pedazos de tierra
Del corazón


EL GRAN HÉROE AMERICANO


Cargado de montañas
De palabras
Convoca a la armonía
El gran jefe del rancho

Con su marabunta
De soldados
Extiende la lepra
Por costas y altiplanos

Es el poder
El eje esencial
El segmento destructor
Con un cristal afilado
Dibuja un camino
De sangre y ceniza

Los agujeros del frío
Han desgarrado su alma
Y su carne putrefacta
No sabe ya disfrazarla