// CRITICAS >> EL DESPRECIO
 

Alejandro Magno – El Sueño megalómano de O. Stone

Muchas esperanzas se habían puesto en el último proyecto del realizador americano. Un gran presupuesto, un cóctel de actores de primera fila, un personaje influyente y atrayente en toda la humanidad, y un director que se ha caracterizado por una obra a ratos transgresora y muchas veces oportunista, aunque de indudable calidad y factura.

Yo esperaba que el Sr. Stone no hiciera de la vida de Alejandro Magno una especie de continuación de Gladiator o de Troya, es decir superproducciones donde la acción acaba por importar más que la historia y los hechos que se tratan de contar. Y así ha sido, con Alejandro Magno Oliver Stone se ha gastado más de 100 millones de euros en una película de tintes épicos con batallas, grandes ejércitos, miles de extras y derroche de escenarios, pero ha conseguido que la historia de los personajes quede por encima de todo esto. El problema es que la historia q nos cuenta Stone es pesada y resulta poco creíble, no ha sabido llegar al espectador y nos ha proporcionado 3 horas de metraje que no pasaran a la historia del cine. Se nos presenta un personaje de Alejandro, (bastante mal encarnado por Colin Farell y su tinte rubio), q no parece el conquistador que levantó un imperio con 20 años, sino q parece una mujercita q solo piensa en acostarse con su mejor amigo y vive acomplejado por unos padres excesivamente dominantes. Yo no critico q Stone haya querido dar un enfoque homosexual al personaje, ni q haya intentado dotar de profundidad psicológica a una película épica, critico q haya hecho esto con una obviedad tremenda, como queriéndonos meter por el ojo en todo momento el q esta se trata de una película valiente porque su protagonista masculino se enamora de otro hombre. No creo q una superproducción de este calibre, sea el medio más adecuado para hacer este tipo de reflexiones sobre la condición y la sexualidad humana, son muy difíciles de creer las transacciones que hace la película entre las batallas y la acción y el más puro melodrama histórico.

Quizá a Stone al salir un poco de su ambiente, siempre había realizado películas sobre el pueblo americano y sus desdichas, ha perdido un poco el norte, o quizá al querer tocar tantos temas y satisfacer al público y crítica a la vez , se ha perdido un poco a mitad de camino. No es una película de acción, no es una película de autor, es una mezcla de ambos conceptos donde el perdedor es el espectador.

bluko