Silencio albedrío:
la noche duerme
en brazos de montañas
que no existen sino
tú
que escupes clavos
sobre mis labios en flor
tú
que esculpes por mi piel
manantiales de versos conversos y reversos
para arder el frío
si no tiembla
en estrofas y abrazos de sombra cierta
que te rinden en haiku
pedro gîlthonîel
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