SIN TIEMPO NI LUZ
Viento. Humo. Niebla.
Las estrellas cuentan luciérnagas.
Esa paz eternamente aguardada.
MILAGRO
Aquel hombre anegó la playa
Hasta secarse sus ojos
De lágrimas
Inmensas,
Quebradas,
Inquietas.
Sintió morir la luz
Y una estrella partió a nuevos firmamentos.
Aquel hombre lloró
Hasta hacer de la arena
Un poema,
Y del cielo
Un versículo.
Aquel hombre murió al hacerse
Verso.
VIDA INJUSTA
No es justa la vida,
Sus distancia rompen,
Sus caricias apenas llegan
Se van a otras geografías.
No es justa la nada,
Todo lo vacia,
Marchita las flores,
Emborrona los rostros.
No es justa la muerte,
Llega tarde
O sin ser telefoneada,
Queda mal con los moribundos.
No es justa la belleza,
Sus armonías asustan,
Su recuerdo se olvida,
Con los años será fantasma
No es justa la herida,
Su sangre no coagula,
Su dolor se eterniza,
Sus fisuras serán gangrenas.
No es justa la vida,
Con sus casis,
Con sus apenas,
Con sus todavía no,
Con sus esperas.
Sus nadas,
Sus muertes,
Sus bellezas,
Sus heridas,
Siempre su daño
No es justa la vida.
LEJOS DEL HACHA
Promesa de hoy
Es guardarte
Donde no te halle
El hacha,
Donde, libre de su filo,
Vea tu rostro
Para hablarte.
CORAZÓN PRÓDIGO
Perdido y hallado,
Este viejo corazón,
Helado,
Sin cuerda,
Inerme,
Apenas da de sí
Para bombear
Hacia arriba,
Hacia abajo,
Flores o frutos
Que alimenten
E iluminen la bruma,
La penumbra.
Perdido,
Luego hallado,
Este andrajoso motor
Todavía guarda besos
De paz,
De luz,
De sed
Para ti, para todos.
Los encontró perdido.
DE RUTA
Rueda y rueda,
Peregrino,
Busca veredas,
Caminos.
Que el cielo duele,
Hermano,
Cuando es plomo,
Espanto.
Que la tierra arde,
Amigo,
Cuando es polvo,
Destino.
Rueda y rueda,
Libertario,
Busca amores,
¡y a cantarlos!
DE VIAJE (x)
¿Me enseñarías el velo de la bruma,
el peso de noches indomables,
la luz de esos ojos insondables?
¿Serías guía en una ruta
rompedora de cielos?
¿Beberíamos estrellas y cometas
hasta sentirnos crecer alas?
¿Me darías el mapa
de la utopía y el amor?
¿Me eseñarías caminos desbrozados
y claros de bosque
donde amarra el firmamento?
Si de verdad quisieras,
Nos armaríamos de valor,
De fuego y de agua,
De todo un equipaje de risas.
Verteríamos nuestro llanto
En alguna vieja jofaina.
Y podríamos salir con el alba.
EN BURGOS
Esas piedras añejas y lijadas de las ciudades
Guardan su vigor año tras año.
Idénticas a los ojos llorosos y humanos.
Somos nosotros, huérfanos de carne y sal,
Quienes perdemos jirones a cada paso,
Volvemos y revolvemos los baúles,
Los armarios, las dudas y los desánimos.
Hacemos y rehacemos equipajes, maletas,
Hogares, amores, paquetes o fardos,
Bebemos licores, hiel, venas, arterias,
Sudor, y hasta nos embriagamos.
A trote de tortuga, breve e indeciso,
Nuestro final desenlace merodeamos.
Tan frágiles,
Mientras las piedras duermen año tras año.
NO ESTÁ LEJOS
Esta distancia la venceremos,
Con e-mails,
Con pájaros,
Con recuerdos,
Con brisas.
Nos escribiremos verdades
Camufladas en versos.
Volarán nuestros besos
En alas de las primeras aves
Por primavera.
Dibujaremos memorias
De trazo grueso hasta afilarse.
Soplaremos las brisas
Para que lleguen a huracanes.
Esta distancia la venceremos
Más temprano que tarde.
DESCANSO
Me voy a dormir
Antes que se duerma la mañana
Y la noche sea dueña.
A dormir al raso,
Estrellado,
En duermevela.
A dormir y soñar
Con tu regazo
Y tu espera.
Me voy a dormir
Antes que no sepa
Ni amanecer quiera.
RECADO
Te he traído
Un recado:
Tranquila,
He anclado.
JUNTOS
El límite,
El final,
La ola que arrastra
Ternuras
Llegó con la caída del sol.
Un atardecer
Seco y amable,
De un naranja cegar,
A través de nubes agrisadas.
Allí miramos lejos
A un punto apenas visible,
Y al volver
Nuestras miradas,
Hubo un choque, quebró
El aire y sonó un eco:
“Ya no añoreis la luz,
no dudeis de la aurora,
¡se han entendido vuestros ojos
con el mar y el horizonte!”
Llegada la noche,
Una calma plomiza
Rompían nuestros pasos.
PLUMA DE ARENA
Arena del desierto,
Lava seca de la última erupción,
Barro secado al sol,
Lluvia podrida de bacterias.
Estrella que no ilumina,
Cielo raso y con luna decreciente,
Casa derruída,
Escombrera.
Ruina y dentellada del tiempo,
Vacío tras la tormenta,
Rastrojo donde hubo cosecha,
Final que no es meta.
Todo eso es la pluma
Que aquí entrevera
Muchas pasiones,
Muchos quehaceres,
Muchos desvelos
Y todas las quimeras.
La pluma, la sangre
Y el morir sin certeza.
CONDICIONADO
Si no estuvieran cerradas esas ventanas,
Si mis pupilas no siguieran dilatadas,
Si el techo no pareciera querer caer,
Si mi sudor no ahogara la respiración.
Si sintiera una pequeña brisa, tierna y sonriente,
Como en los breves ocasos otoñales.
Si no sofocara la lengua una sed irreparable,
Si solo por un momento estrara un rayo de luz.
Si estuviera cerca un alba con arco iris...
EN CAMINO
Dejo todo atrás
Mi vida,
Mi tierra,
Mis gentes.
Harto de soñar,
De dolor,
De tristeza.
De repetir,
De ser inercia.
Dejo todo atrás,
Me llevo mi miserio,
Pegada al torso,
Como la lepra.
Me llevo este cuerpo
Inútil,
Desvencijado,
Sin ganas.
Pero al fin sabré
Qué hay tras las montañas.
SINRAZÓN
Pregunté a la rosa por tu nombre,
Por tu casa,
Por tus cárceles.
Pregunté al abismo por las fechas,
Por los días,
Por los siglos.
La respuesta vino en forma de celdas,
De celdas,
De más celdas.
Atrapado gris apagado.
Pregunté a la piedra por un acaso,
Por un quizá,
Por un siquiera.
Pregunté si había manera.
La respuesta un cloqueo sereno,
Sin eco,
Firme,
Como de una palabra caída al lago,
Sepultada,
Ahogada,
Ignorada.
Y aquí estaré preguntando,
Con la rosa,
Con el abismo,
Con la piedra.
Sísifo interrogando...
Fernando Pérez de Blas
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