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| Lat-id-os | ||
Sus latidos eran perfectamente constantes. Impasible ante cualquier estímulo externo, su ritmo vital mantenía una periodicidad y simetría asombrosa. Esto le hacía destacar, dado que el resto de jóvenes no conseguían equilibrio alguno en el caótico subsistema actual. Y lógicamente estaba bastante solicitado para realizar las tareas más sofisticadas y de mayor responsabilidad. Sin embargo, y aunque se prestaba a cualquier requerimiento del nivel superior, sus circuitos neuronales apuntaban la mayor parte del tiempo a un plano distinto de la realidad material. Realimentaba este hecho las características intrínsecas del material principal de su sistema de control nervioso, arseniuro de galio y platino, que le aportaban una capacidad sensorial superior a lo habitual. Tras su inesperada auto-desconexión definitiva, los técnicos que le realizaron el post-backup descubrieron atónitos como su núcleo de memoria base principal estaba repleto de datos que no tendrían que estar ahí, datos que remitían a una fecha ya muy lejana, 1999. Jorge Jiménez |