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LÁGRIMAS QUE TE DEBÍA |
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Recuerdo aquel día. Fue un momento de dolor, de pena, de mucha pena. De sentir que una ausencia estaba llegando. Y todos estábamos tristes y lloramos. En verdad, todos no. Aquel día mis lágrimas no encontraron el sendero por donde manar al exterior. Se quedaron dentro buscando durante mucho tiempo su salida removiendo por dentro mi alma. Fueron lágrimas que te debía…. He vuelto a vivir otro momento desagradable, de esos poco frecuentes que nos gustaría evitar pero que son necesarios para ver que la amargura y el pesar son compartidos. En esta ocasión todo se ha repetido de manera traumática, la perspectiva ha sido diferente pero no he sentido la extrañeza del dolor y lo hice propio como si volviera a aquel momento en que la emoción se contuvo y no pude expresar la tristeza de la manera en que verdad sentía y requería la ocasión. Quizás el tiempo no solamente sea eso sino experiencias que van removiendo nuestros adentros y a medida que crecemos las emociones propias y ajenas van aproximándose y permiten percibir más plenamente todo lo que nos rodea. A Ti y a todos los que ya no veo pero están conmigo.
Francisco Javier Romero Ruiz I |