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| Leyenda | ||
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- ¿Qué hace Max? ¿Ya no escribe? - Eso es lo que estoy haciendo ¿o no lo ve? – responde el genio Sandini antes de postrar de nuevo su mirada en la hierba. Y es que Sandini, a primera vista, parece un hombre derribado, “una flecha rota”, nos relata Alfred Sparc, el clásico escritor arrinconado por los personajes de sus propias novelas. Cuando no pasea buscando nuevas tramas, diálogos y situaciones para sus libros, el gran Sandini mira a través de la ventana el paisaje montañoso de Itálica, el friso dieciochesco del que nunca sale aunque haya sido invitado por las universidades más prestigiosas y las tertulias de radio más infectas a hablar acerca de su asombrosa narrativa. Para Max Sandini la vida no es más que un
paseo breve y un cristal anotado, porque ya nada tiene importancia para
él a excepción de la felicidad de sus lectores que ya esperan
con avidez su nueva novela, “la segunda parte de Primera parte que
se titulará, casi con toda seguridad, Segunda Parte, si no cambia
de opinión” le hemos oído a Alec Sparc.
David Barreiro |