// POEMAS >> LA FUENTE DE AIRONI
el vino corrompe tu alma


te lleva a un lugar recóndito
sin moverte en absoluto.
agarra tu cuello
y te arrastra hacia dentro
dándote la vuelta
como un guante.
el calor en la garganta
reconforta en el frío.
tu imagen queda borrosa, desdoblada.
y mientras el que está sobrio queda quieto
la ebriedad se despega
empieza a mirar a su alrededor
sóla, tranquila
sin el equipaje del cuerpo muerto
o moribundo siempre
que lleva pegado a sí.
observa.
todo es igual ahí fuera
pero no dentro.
en la pesadez de la frente
no hay imágenes, no es opio.
hay ideas abandonadas y proscritas
a tu alcance.
están ahí, en el sótano
jamás se movieron.
están cubiertas
del polvo de la vigilia.
pero tan sólo soplando
relucen.
entonces ves algo que te gusta
y lo coges
y tiras de ello.

pero debes traerlo
antes de que el vino
te tire al suelo
te noquee
te venza.
debes vencer tú
y traerte tu tesoro encontrado
antes de que despiertes
y aparezcas otra vez aquí dentro
esclavizado de nuevo
por ti mismo y por el mundo.
pero ya en tus manos
hay algo sobrenatural
algo traído de muy lejos
algo extraterrestre que puede ser terrible
o maravilloso.
algo que puede revolucionar el mundo
o destruirlo
o nada de nada.

carlos g. torrico