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Me han contado y he leído, querido vomitón
Sorprendido y espeluznado, en tu camisa lamparón,
Que inauguras piscinas sin techo, con nuestro talón.
Facha al galope del pelotazo, todo mi rechazo,
Ante tu cristalera inaugurada lanzo un escupitajo,
Me arrepiento, doy la vuelta, y le doy un zarpazo.
Como si andaluz fuera, te llamo marrajo,
Si de tu coche oficial encontrara, las rueda rajo,
Para ti quisieras, la dignidad del escarabajo.
Y en estos tiempos de diatriba, y reflexión,
Tras tan seguida y visible humillación,
Te arranco los pelos del cejón.
EL CAZATIBURONES
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