| 1.
Se abre el telón y aparece una anciana blandiendo un cuchillo.
¿Cómo se llama la película?
Osadía.
2.
Un loco sube a la azotea de un rascacielos, mira hacía abajo y
atisba a la muchedumbre.
- Parecen alfileres - piensa.
Se cree que es un gallo y empieza a cacarear.
3.
Alicia empezó a sentir mareos. Notaba como todo giraba a su alrededor.
Un incipiente dolor de estómago le provocó una arcada.
- Creo que estoy embarazada, la última vez no tomamos precauciones.
Llega apresurada a casa y se lo cuenta al marido.
- No puede ser. – replica Alfredo. ¡Fuimos muy cuidadosos!.
No, Dios mío otra boca más que alimentar.
- No te quejes, además en esta ocasión sí que me
refería a él.
El marido de Alicia se levanta de la mecedora y tiende el niño
que tenía en sus brazos a Alfredo.
- Pero cariño, ya sabes que yo no puedo ser. Siempre tiene la culpa
Alfredo. Yo como mucho me puedo quedar embarazado.
4.
PERSIGUE TU SUEÑO
El médico se lo confirmó, tenía los días contados,
apenas le quedaban unos meses de vida.
- En fin, haré lo que siempre he deseado. Me arruinaré para
comprarme la casa que siempre quise tener.
Aún vivió treinta y cinco años más. Pasó
varios años en la cárcel repudiado por amigos y familia.
Cuando al fin consiguió salir, tuvo el tiempo justo para quemar
la casa. Luego lloró amargamente, aquello era injusto, esa casa
había sido realmente lo ÚNICO que había querido tener.
No tuvo fuerzas para aguantarlo y se suicidó.
(Aún vivió treinta y cinco años más. Pasó
varios años en la cárcel repudiado por amigos y familia.
Cuando al fin consiguió salir, tuvo el tiempo justo para sablear
a uno de los pocos amigos que le quedaban y pagar sus deudas. Como era
español contó lo que le había sucedido en televisión
y a partir de entonces pudo vivir holgadamente. Moraleja: si eres español
persigue tu sueño hasta el final, si no, depende).
5.
Los manifestantes habían conseguido dar el esquinazo a la policía.
Se escondieron en un callejón sin salida mientras palpaban con
ansiedad los pasquines que no habían podido repartir. Esperaron
unas horas hasta que todo se calmara. Cuando salieron del callejón
se extinguieron, porque eran unas personas que sólo tenían
sentido cuando había una manifestación.
6.
AUNQUE LA VACA SE VISTA DE SEDA…
De pequeña era tan gorda tan gorda que la llamaban Niña-Vaca.
Su mamá mecía la cuna al ritmo de Niña, Vaca, Niña,
Vaca.
Cuando en el colegio organizaban un belén viviente, ella siempre
hacía de vaca.
En su adolescencia tuvo un pretendiente que era vaquero, la cortejó
con el único deseo de cambiarla por un par de vacas.
Pero llegó la juventud, creció, se convirtió en una
bella mujer y se los comió a todos, como es propio de la vaca que
era.
Miguel Rico Varadé
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