PUDIMOS SER Y AHORA SOLO PODEMOS
¿Por qué el horizonte sucumbió al negro?
¿Ya no vamos a escuchar más gritos libertarios?
Nos pudo la rutina.
Os he repetido, hermanos, que el delito fue crear fábricas
de
[banderas,
esos trapos son fríos, huelen a muerte,
visten demasiados cadáveres y les roban el nombre.
El crimen fue olvidar que vivimos de nuestras manos
Y venimos del lodo. Nos creímos celestes.
El error fue vivir de palabras.
Cuando no son promesas tienden a enquistarse.
Entonces pesan cien toneladas.
Os he repetido, hermanos, que no debimos odiar hasta ese
punto,
Hasta rendir homenaje a las armas
Y la libertad no es metralla.
Nos pudo la espesa lentitud de la rutina,
Del billete fácil y de los besos rápidos.
¿Por qué ya no añoramos el calor de
un abrazo?
¿Por qué ese frío helador en aquellos ojos que soñaron?
¿Ya no vamos a ver más alforjas vacías?
¿Ya no más poemas endulzados con viento?
¿Por qué dejamos de cantar aquellos cantares,
de reír aquellas risas?
Nos pudo la rutina y las escaleras sin bajada.
Nos pudo poder.
VOLCÁN
Si algún día encuentras una lágrima de lava,
Enfriada al sol de muchos veranos,
Fecunda su fósil sal con tu dolor,
Porque seguro pedazos de sueños calcinados
Habrá en ella. Esperando.
Son millones en el mundo las que murieron heladas
Y quizá esa esté por ahí, errabunda, mendicante.
Nació de una mirada recién amanecida,
Hija de un horizonte tras el alba anaranjado.
Estuvo ahí, arrinconada, en un mar tempestuoso,
Hasta que te vio reír con tus olas serenas.
Entonces se hizo pesada y cayó del volcán,
Canto rodado que no supo gravitar en paz.
Y reposó en algún rincón, por si la
encuentras un buen día,
Esperando...
CERROS
De pequeño las montañas cerrando el llano
Parecían el fin del mundo. La meta de un sueño.
Las miraba inquieto y curioso, enamorado
De su lejanía, con ansia de tocarlas.
Y las tocaba con los ojos.
En las novelas de barcos y en los cómics de piratas
Encontré que no hay fin del mundo.
Todavía no lo saben ni los einsteins de hogaño.
A las montañas seguí oteando, mudo.
Geografía estudiaba, la escritura de nuestra madre
Gea,
Y allí, de azul, ríos; de marrón, montañas.
Las fronteras de puntitos que inventaron algunos.
Pero no estaban los cerros que veía cada mañana.
De mozo conocí los campos y trabajé
Sus carnes prietas o harinosas según las lluvias,
Azada para arriba, arado para abajo,
Y al descansar la espalda, las montañas miraban.
Aún hoy, muerto y herido de desespero,
Cuando descanso de esta amargura,
Paseo mi hastío entre los prados,
Continúan en el horizonte, oportunas.
Con ellas aprendí la lejanía,
Jugué con el cielo que acariciaban.
Los dos las mirábamos entonces
Y ganas de andar hacia ellas abrumaban.
Eran las mismas que veía en la infancia.
Yo ya no era el mismo, que me iba.
TABIQUE PATRÓN
Si te hubiera querido tanto como hoy creo que te querré,
No levantaría este muro por encima de mis sueños.
Hubiera sido mejor soñar mares encrespados
Y alturas sin caída,
Que este engaño de ser un Robinson enamorado.
Pero el remoto atardecer aquel es historia
Y este muro de no estar ahí,
Bien sería mi sepulcro merecido.
Cuando uno es ingeniero del miedo,
Su exposición más exitosa
Muestra vitrinas de corazones inertes
Y panteones que fueron hogares sin lar.
Y aunque sé que el futuro no variará mi sino,
Te querré hasta caer sepultado en este mi malecón.
Por soñar siendo ingeniero del miedo.
AMANTES
Se rompía el alba con las manos ensangrentadas
De acariciar cicatrices de esa noche insondable.
Así era mi vida errante, vagabunda,
Vanidad de vanidades, cadáver entre cadáveres.
No conocí los besos hasta que tú los inventaste
Y se fueron haciendo menos fríos mis brazos,
Menos iracundos mis labios.
Contigo en escena huían fantasmas en tropel,
Dejaban una espesa nube de dolores.
Pero se iban: era lo que importaba.
Nos dejaban solos, callados, envueltos de silencio
Roto por algún rato de pasión, esos ríos que vuelven
al mar
Tras pasar por el cielo.
Incluso ingenuos decíamos ser felices,
Despistados de amor, olvidados de sí.
Porque nadie es dichoso con esos fantasmas rondando,
Con esas heridas que nunca se cierra.
Porque nadie ama tanto sin tocar un poco el infierno.
FUGAZ
Apenas tus ojos brillaron
Cuando la tormenta rompió
Sueños, mordazas y albas.
TIEMPO
Las noches oscuras
Y las mañanas fértiles
Suman tardes duras.
LETANÍA TESTAMENTARIA
Cuando muera,
Leed mis libros y temblad con su carne,
Cuando muera,
Escuchad mis discos y serán mis memorias.
Porque cuando muera,
Dudaréis si estuve vivo algún momento,
Cuando muera,
Las madres seguirán amando a otros hijos,
Cuando muera,
Los reyes serán tapados con banderas,
Cuando muera,
Los bancos traficarán almas en forma de billetes,
Cuando muera,
Las cosechas brillarán en primavera,
Cuando muera,
El pecado dolerá solo un poco menos,
Cuando muera,
Los amantes copularán en los mismos catres,
Cuando muera,
Las guerras asolarán a los pobres de siempre,
Cuando muera,
Los pueblos votarán con esos sucios papeles,
Cuando muera,
Habrá versos sangrientos a la vera de caminos,
Cuando muera,
El horizonte acariciará el cielo allí, cerca y lejos,
Cuando muera,
Reirán niños y ancianos a dosis proporcionales,
Cuando muera,
El peso neto del mundo no variará en absoluto,
Cuando muera,
La utopía gemirá en idénticas cárceles,
Cuando muera,
faltarán duelos.
Porque cuando muera,
La televisión anunciará quiebra de toda funeraria,
Cuando muera,
Los carpinteros olvidarán la receta de ataúdes,
Cuando muera,
El infierno arderá más un ratito,
Cuando muera,
No busquéis lápidas ni esquelas.
Cuando muera,
El desierto acogerá mi soledad
Como aquella primera muerte,
En la maternidad de un hospital.
Volarán unos poemas al fuego,
Si no los lee el olvido antes.
Cuando muera,
El alaba calentará la fría noche
Con su templada sonrisa,
Como si nada hubiera pasado.
Porque ante ese cadáver,
¿alguien más que los gusanos se emocionarán?
(¡Fuera albaceas y notarios!)
TOCADISCOS DE SEGUNDA MANO Y PRIMER ALMA
Un día gris en Francia,
Víctor, entre días largos,
Añoraba maravillas
Como aquel pez luna
Que en un largo y cálido verano
Asomaba a la ventana
Y decía: todo otra vez.
Y sonaba Aventuras de Kirlian...
CURACIÓN
De las noches venciadas por salitre,
Naciste,
Tumultuosa y agitadora,
Huracán hasta en la extrema quietud.
Con las mareas de este hastío estacional
Te vi ansiosa o en silencio,
Hierro y luz tras esos ojos
Indescifrables, mística de sal y sol.
De las noches venías,
A esta celda,
Suave,
Cerca,
Instante de paz,
Rato ofrecido por Dios
En la negrura opaca
De mi luna muerta.
Ofrenda aquí fuiste,
Salvación para esta llaga.
CREACIÓN
Cuando tome tu luz
Entre mis dedos,
Nacerá el mundo,
Desnudo y herido,
Vivo y cobijado.
Ese mundo que late,
Paciente y patente,
Detrás de ese cielo
Con que miras.
SUSPIRO
En la rutilante noche
Recordé un beso,
Cópula de sangre y témpanos.
RORY
Ojos dulces de gacela
Durmiente. Llanuras Massachusetts.
Montañas de Stars Hollow.
Luz entre brumas yankis.
PETICIÓN
Dame amor
Cuando muere la vida,
Entre duermevelas
Y vigilias inhóspitas.
¡Sálvame!
¿DECIR EL VACÍO?
¿Y cuando duele el dolor
que dolía, el que duele y el que dolerá?
¿Y cuando borrado se ha
el beso de gracia de Dios y no volvera?
¿Y cuando los ojos ciegos
de otros posesos no se enternecerán?
¿Y cuando los ideales o los valores,
apenas símbolos muertso parecerán?
¿Y cuando sin patria ni libertad
nos envuelve la bruma y no amanecerá?
¿Y cuando pájaros y ríos
en frío y herrumbre transmutarán?
Cuando el camino se tuerza
En un meandro infinito que sobre sí vuelve,
Dando la mano a la helada mano
Tras un largo deambular inerte.
Cuando toda fe se pudra
En campos sin nombre ni apellido,
En campos que ya no sean santos,
En un entierro incrédulo y de hastío.
Cuando el pundonor y el esfuerzo
Beban cicuta hartos de Sísifo,
De Prometeo, de Cristo y de Buda,
Y la parálisis muda niegue al yo lo ínfimo.
Cuando el horizonte y la utopía
No sean sino niebla, nocturna y gris,
Cristal opaco, lágrimas secas,
Desamor y soledad sin fin.
Cuando deambulemos por páramos,
Inciertos de ser vivos o muertos,
Encarcelados en nuestra inusitada libertad,
Ateridos de espanto, ni sanos ni enfermos.
Seremos nada, cuando quisimos ser todo,
Porque todo-nada, ¿en algo se distancia?
¿No nos ahogan sus coordenadas?
¿No nos saja su cuchilla abstracta?
Si hoy nada somos, aunque fuimos todo,
Y ni el dolor dolor parece,
Si somos piedra, por dorada que se bañe,
Si no hay hoy virtud que crece.
¿Para qué andar, creer ni amar?
Abracemos el abismo ese que se ofrece...
ORACIÓN
¡Que venga la noche y me lleve,
amarrado a sus negras caderas,
a través de la niebla y las estrellas!
¡Que venga la noche y me mate,
a golpes de su timón oscuro!
¡Que venga la noche y me duerma,
lejos de besos muertos y lágrimas de sangre!
IRUNE Y VEGA
¡Han nacido dos soles:
con los ojos de futuro
y la faz de seda,
prometen amor y paz!
Tras la tormenta
Vendrá la travesía
De un mundo por descubrir,
Juntas, de la mano.
Llevareis las dos
Unos sacos de besos
Y os enseñaremos
Nombres y lugares.
Seremos espacio y tiempo
Donde crecerá vuestro alma
Y vuestro corazón beberá
Esperanza y horizontes.
¡Nacieron dos soles
y nos aclararon cielos!
Son Dios entre nosotros,
Son libertad que abre
La carne al alba,
Al romper el negro nocturno...
ROCE TEMPESTUOSO
Estabas ahí,
Urgías ahí,
Sentada ahí,
Misteriosa ahí.
A un paso, ahí,
Inifinitamente lejos.
Rodaba el tren
Ardía el corazón.
Cuando las vías
Sean de sangre,
Seguirás ahí,
Diosa ungida,
Niefable ahí,
Curso de torrente,
Primavera ahí,
En pleno otoño.
De tu rostro
Nacerá la luz, ahí,
Para darse a todo
Y a cada cosa, ahí.
Pasarán los siglos,
Las lenguas, los ritos,
Pasarán los caminos,
Los trenes, los imperios.
Y seguirás ahí,
Muro de memorias,
Hormigón que no cae.
Ahí, cerca,
A kilómetros de besos.
MAPA
Trasluce tu piel
Un mapa de sangre,
Son tus venas ríos,
Sin mar en ninguna parte.
BARCO EN PUERTO
Cuando ponga el timón a mi barco
Iremos a recorrer, tú y yo, los océanos.
A mareas los besos,
A barlovento libertad,
A proa lágrimas dulces.
Navegaremos a rumbos inciertos,
Sin cuaderno de bitácora,
Los abrazos estibados,
Y haremos el amor
En el calcés, cerca del cielo.
Guardaremos el ancla bajo llave,
La vela mayor siempre largada
Y soplará el viento de nuestro amor.
Remos, mesanas, cabos,
Todo listo tras lijar los últimos maderos.
¡Desatad cabos, lirio mío!
Gocemos de ese firmamento
Anaranjado que nos mira a estribor.
Pocos puertos y muchas islas desiertas.
Calendarios cerrados y un diario desordenado.
La brisa promete en este atardecer,
Cuando ponga el timón a mi barco,
Si tú quieres ser marinero, grumete
Y polizón,
Me dejaré llevar por tu aire
Y la mar será nuestra.
Hasta el alba de algún día innombrable...
CARTA A UNA VIEJA AMIGA
Tengo que volver a escribirte,
Loca gacela,
Porque tu risa ha vuelto
Cuando la creía muerta,
Y tu mano rozó el viento,
Como en esos paisajes de antaño.
Hoy te busco y te buscaré mañana,
Indeciso, indefenso, intrépido,
En este inútil viaje donde nace el dolor.
Sí, el dolor hermano del amor,
El negro que se ve por el blanco
Que de pronto gesta en su seno.
Son años amándote a sabiendas
De que huiste,
Siglos queriéndote ignorante
De que estabas aquí,
Caricia mía.
¿Por qué seguir gastando
tinta, lágrimas y sonrisas
para volver a escribirte?
¿Por qué sajar cicatrices
que ya eran mías?
Sólo sé que tengo que volver a escribirte,
Y quizá otra vez muy pronto.
Y cuanto más te me vas,
Se agudiza tanto este brío
Que impulsa al papel,
Armado de un bolígrafo barato,
Y de mucho amor,
Que te vuelvo a escribir letras,
Como cuando te amaré,
O cuando te amé,
Como ahora que te amo.
EN LO NEGRO
Hay un lado oscuro del alma,
Donde el frío helador chirría las entrañas,
Todo ha muerto hace siglos,
El amor apenas da algún estertor esporádico
Y el odio perdió su calor.
Un lado oscuro
Donde viven ratas, orgullos y vanidades,
Pasiones, látigos y noches locas.
Donde se retuerce la fe entre dudas
Y solloza de tristeza la razón.
Un lado oscuro del alma
Con carteles de sangre seca,
Lujurias viejas y hambra de hambre.
Donde beber da sed
Y no brotan manantiales de futuro.
Hay un lado oscuro del alma,
Que lo es del mundo,
Hacia el que dirigimos pasos perdidos
Y llegamos al perder el rumbo.
Donde pecamos al querer hacer bien,
Donde duelen gracias envenenadas
Por desaires.
Un lado oscuro, opaco, siniestro,
Para saber de nosotros lo que no debemos
Y del mundo lo que todos ignoran.
Espejo de oquedades, paisaje apagado,
Sordina para desesperados,
Bosque en cenizas a la aurora.
Si vives en ese lado oscuro
Largas travesías cotidianas,
Espero noticias tuyas. ¿Y algún beso?
(Remite: en el abismo vecino al lado oscuro).
MALDICIÓN
Maldigo los besos de traidor
Y las mentiras,
Maldigo las máquinas que ríen
Tras el hambre,
Maldigo a civilizados premnios
Por poner leyes al caos,
Maldigo a economías bendición
De muertes inocentes,
Maldigo a plebeyos del sí
Y del por qué no,
Maldigo a los Estados
De poltronas y corbatas,
Maldigo a sotanas vacías
O llenas de odio,
Maldigo al violento y su desamor
Hecho bomba,
Maldigo al progreso desalmado
Y embrutecido,
Maldigo a esos ídolos
Con nombre de diosas,
Maldigo los bancos ladrones
“sin palancas y de día”,
maldigo las fábricas de armas
con sus obreros y todo,
maldigo a noches blancas
de vigilia en guerra,
maldigo ciudades enteras
por vivir en la desmesura,
maldigo la historia
que cubre de fango al libre,
maldigo la materia
sucia y sofocante,
maldigo las almas vacuas,
teñidas de sangre seca.
¡Yo maldigo al hombre,
de día, de noche y al alba!
Maldigo este maldito hastío
Que me acompañará a la tumba
De muy buen gusto.
Me maldigo por maldecir
De palabra y de hecho.
Por solo saber mal decir.
Fernando Pérez de Blas
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