// CRÍTICAS >> A UN MILLÓN DE AÑOS HORA
Southpop Festival 2007:

Éxito. Grandes conciertos como el de Tender Forever, Mark Eitzel o At Swim Two Birds, grandes figuras que visitan una ciudad abandonada por ellas y todas las entradas vendidas son los resultados de la mejor edición del festival apadrinado por Green Ufos. Si bien había cierto escepticismo ante un cartel poco llamativo a priori, al final no podemos más que rendirnos ante una apuesta novedosa, arriesgada y, al final, brillante. Además nos alegramos de que los grupos españoles hayan tenido mucho más protagonismo que otros años, con resultados bastante positivos. Esta es una pequeña revisión de lo vivido en el Teatro Alameda durante estos últimos cuatro días.

28 de marzo, Fun Club.

SIBYL VANE
Estas chicas tienen mucha miga, con un disco muy interesante, “Turismo de Interior” (B-Core 2006), llegaron a Sevilla con la timidez de cualquier extranjero que visita la ciudad por primera vez; rebosantes de simpatía y con cierto tono amater, pero al instante llegó la música. Guitarra, bajo y batería, a dos voces, empezaron a todo trapo con “Mientras Dura”, haciendo mucho ruido del bueno (el malo lo ponía un sonido algo deficiente), para seguir pegando con “Turismo de Interior” y el resto de canciones de su último trabajo (sólo al final incluyeron algo de su debut). Punk aguerrido y algo de pop naif, fueron despertando en la abarrotada sala un sentimiento de sorpresa y satisfacción sin ningún altibajo, incluso las dificultades técnicas del final (cayó una cuerda) supusieron más un toque de intimidad grupo-público que un problema. Muy buenas.

MENDETZ
El cuarteto catalán debutaba en Sevilla espoleados por la buena acogida de su debut y por la apuesta patria de los organizadores de esta edición del Southpop Festival. Su apuesta es clara, rock bailable de tono siniestro y contagio inmediato, cocinado gracias a ese bajo súper inflado y ritmos funky, acompañados de bases espitosas y teclado onda siniestra. El riesgo es mayúsculo, la repetición de la formula acaba deshaciendo el encanto (ya les pasó a The Faint) y durante buena parte del concierto tuvieron que recurrir a guiños extramusicales para no perder interés, hasta su despedida con “Futuresex”, su mejor canción, buscado más el sonido funk lustroso y resplandeciente que la monótona oscuridad anterior. A pesar de ello sonaron compactos, bien equilibrados y con tablas sobre el escenario. Esperamos más y mejor de ellos.

29 de Marzo, Teatro Alameda.

Plastic D’Amour
Abrían los catalanes la sesión del jueves con muy poca gente aún en el auditorio, gajes de la temprana hora (20:00 horas). Y lo hicieron intentando aumentar los decibelios y los bits de alguno de sus temas más animados, aunque quedó claro al instante que esa no era la vía para romper el hielo de la congelada audiencia. Fue en los momentos más íntimos, con la voz de Diana tomando protagonismo, cuando Plastic D’Amour sacaron jugo a los mejores temas de sus dos discos, con la sutilidad y el french touch tan característicos.

SOUTHERN ARTS SOCIETY
La banda de Andy Jarman, que comparte su tiempo entre ella y su trabajo en Green Ufos, va tomando poco a poco cuerpo, experiencia, y va consiguiendo que su repertorio, hasta ahora escaso, tenga valor al lado de estrellas como las que se ven estos días por Sevilla. El bueno de Andy, frontman simpático y entrañable, juega con los ritmos mancunianos y la dulzura de la viola, en una mezcla poco usual de aires folkis y territorios rítmicos sintéticos. Cual Bowie del barrio de La Alameda sevillana, busco en Roger Quigley a un cómplice para versionar “Starman”, dejando así uno de los momentos entrañables del festival. Esperemos más noticias de Andy y los suyos cuando amplíen sus miras.

MARK EITZEL
Una sombra dejó por unos pocos minutos sin voz al público del Southpop Festival, era la de un gigante que timidamente apareció sobre el escenario. Su aspecto de transeúnte nocturno, traje, corbata y gorro sobre su pelada cabeza, comenzó a conseguir del público las primeras muecas de complicidad con el líder de American Music Club, que a continuación se hicieron crujir de dientes cuando su pequeña guitarra con la palabra “OCEAN” (sin duda el Pacífico que tanto adora) y su inmensa voz desgarraban sentimientos de vacío y amargura, sentimientos que se hicieron tan hondos gracias a la interpretación de Eitzel. Nadie pudo quitar la vista del californiano hasta que desapareció tras el telón. Su comportamiento nervioso y casi esquizofrénico no le dejó articular palabra entre canción y canción, hasta que pudo ver que la audiencia era partícipe de cada movimiento, y pudo relatar historias propias que desencadenaron las letras que ahora ya eran experiencias comunes para todo el público. Momento especial de intimidad, momento de la gran música, momento de festival.

GRUPO DE EXPERTOS SOL Y NIEVE
Expectación máxima ante la aparición de “la cultural” en Sevilla, ante este nuevo acercamiento al rock con aires meridionales que protagonizan los granadinos y Sr. Chinarro entre otros. Pero ya desde el comienzo la polémica estaba servida (estando el J de por medio era difícil evitarla), “El Sur, El Mediodía y La Libertad” fue puesta en escena desencadenando una tormenta eléctrica más típica de Los Planetas, un muro de guitarras que tapaba por completo la gracia y el deje andaluz del que hacen gala el Grupo de Expertos; ni el “Sureño” de Silvio ni “Claro Y Meridiano” fueron la fiesta de comunión “surista” que esperábamos. Lo mejor al final: la versión de Vainica Doble y “La Inspiración Me Cogió Trabajando” si aparecieron con la chispa esperada. Actitud: pues también aquí puede haber quién defienda que estar beodos y fumados es precisamente la representación de su discurso, o habrá muchos que digan que resulta poco profesional y que es imposible sacar un buen concierto cuando casi no eres capaz de mantener tu instrumento.
La discusión puede seguir por ahí hasta el infinito, muchos preferimos mantener muy clara en la vista la imagen de un mundano gigante que nos había visitado hacía unos instantes.

30 de Marzo, Teatro Alameda.

DESTROYER
Cuando llegamos a ver al canadiense yo creí sinceramente que el no había venido a vernos a nosotros. Apareció en solitario con una simple guitarra española para defender los (buenísimos) temas de su reciente “Destroyer’s Rubies”, y su actitud perezosa no animaba más que al bostezo, e incluso a la deserción. Una lástima.


DORIAN
Los barceloneses pusieron mucha más carne en el asador con su propuesta tecno-pop de letras comprometidas. Se mostraron como una banda muy curtida y experimentada a pesar de su juventud, sabiendo sacar mucho jugo de sus melodías. A pesar de jugar con un estilo difícil en un festival en el que son minoría las apuestas bailables, captaron el interés de la audiencia y la llevaron a su terreno con temas de “El Futuro No Es De Nadie”. Mucha valentía.

AT SWIM TWO BIRDS
La cita anual del público sevillano con el bueno de Roger Quigley resultó, para no variar, emocionante, vibrante, y en este caso novedosa en el plano escénico, ya que se hizo acompañar por una joven violonchelista. Si en otras ocasiones Roger se rodea unicamente de los crujidos de su guitarra o de los quiebros de su voz, la aparición del chelo arropa su música y le permite una (incluso) mayor progresión emocional. “In Bed With Your Best Friend”, “Close To”, “A Kind Of Loving”, “I Need Him” y “Things We Never Do” conforman un repertorio imprescindible, infalible y con el que el británico nos ha convertido en sus confesores más incondicionales. Si a ello le sumamos su simpatía y cercanía (se dejó ver por todos los rincones del festival y no se ahorró ni una sonrisa o comentario para sus fans), pues lo propongo como hijo predilecto del Southpop; muy grande Roger.

PETER VON POEHL
Otro punto a favor de los organizadores se lo anotan con el descubrimiento de este sueco, rubio y espigado, que consiguió un concierto directo, sencillo e infeccioso, en el que el folk delicado y sosegado de su álbum de debut, “”Going Where The Tea Trees Are”, fue traducido para la ocasión al rock gracias a una estupenda banda y a una concepción sincera y entregada del directo. Una acertadísima manera de sacar doble partido a sus composiciones, señal de que tienen mucho recorrido. También ayudó que Peter pudiera, con su limitado español, animar aun más a la gente con su cercanía, generando así un clima de euforia conforme los temas más conocidos iban cayendo.

MS. JOHN SODA
El cuarteto indietrónico cerró las actuaciones del viernes con un concierto que fue de menos a más. La puesta en escena fue prometedora, con dos bajos (en lugar de sacar demasiados “Apples”), batería y teclados, pero de primeras las buenas intenciones no fructificaron y la frialdad protagonizó la mitad del concierto. Tantos buenos temas acabaron por descongelar al personal y “Scan The Ways”, “Nº One” etc. lograron poner a bailar al más pintado, sonando mejor que en el disco, sobre todo esta última, que se convirtió en un tour de force fantástico, abrasando la pereza indietrónica a ritmo de rock directo y vertiginoso. Buen sabor de boca en una actuación irregular.

Sábado 31 de Marzo, Teatro Alameda.

Problemas estructurales impidieron que pudiéramos llegar a tiempo de ver a Pleasant Dreams.

EDWIN MOSES
Agradable sorpresa la que nos ofrecieron los seguidores de esta religión tan personal, una suerte de escape soul para el festival. Durante unos minutos cambiamos nuestro color de piel, nuestra religión e hicimos un viaje a New Orleáns para recibir una bendición de gospel y soul por parte de unos santones con túnica, que pasaron de poder ser mera anécdota a encontrar un espacio importante entre los asistentes.

TENDER FOREVER
Apoteosis. Baldo Green Ufos esbozaba una sonrisa cuando le comentaba que probablemente no veríamos mejor concierto después de Mark Eitzel. Desde luego sabía bien que un terremoto se iba a desencadenar gracias a esta jovencita y su entusiasta visión de la música. Técnicamente sólo se hacía acompañar por un portátil y por una amiga de fatigas, pero esa falta de acompañamiento musical era suplida con creces con un entusiasmo, una entrega y una excitación únicas. Como una Bjork de barrio, su personalidad y su voz se hacen protagonistas del mundo por unos instantes, y sólo así se puede entender que el público fuera presa de un estado de exaltación tan increíble. Éramos su juguete, accediendo sin reservas a cada uno de sus caprichos, recogiéndola las ocasiones que se lanzaba contra la audiencia, coreando sus gritos o siguiendo sus gestos. Cualquier cosa pudo haber pasado porque la magia se apoderó del teatro, y la sonrisa de la cara de Baldo se traslado a todos nosotros. Inolvidable, Tender forever.

THE BITTER SPRINGS
Una animada charla con Melanie Valera (Tender Forever) nos impidió hacer acto de presencia cuando los norteamericanos hicieron acto de presencia.

BONNIE PRINCE BILLY
Había un increíble silencio ante la presencia de Will Oldham en el escenario, fruto sin duda del respeto que le profesaba la audiencia. Tal fue la expectación y el sobrecogimiento que hizo un poco de tapón a las aventuras imprevistas, quedando todo restringido al guión trazado. Que ya es mucho, basando el repertorio en “The Letting Go”, esa maravillosa colección de despedidas resignadas, se hizo acompañar de la increíble voz de Faun Fables, sustituta de Dawn Mcarthy para el directo, y ambos sobre el escenario cortaron la respiración de todos en “Love Comes To Me”,”Cursed Sleep”, etc. Había entre los asistentes, no cabía un alma, ese entusiasmo controlado, esa atención a cada uno de los gestos de Oldham típica de los grandes momentos. Faltó, como ya hemos comentado, espacio a la improvisación, a lo inesperado, pero todo fue a favor entonces del preciosismo, la naturalidad y la belleza de unos temas inolvidables, tanto como el momento que acabábamos de vivir.