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| La Ruta Imperfecta | ||
La Ruta Imperfecta
(Un infeliz recorrido por el Primavera Sound 2007) Tres días, 6 escenarios y 117 actuaciones (sin contar las que tuvieron lugar en el Nitsa Club de lunes a miércoles y la del domingo posterior), el mayor quebradero de cabeza al que se puede someter un amante de la música. Esta es mi elección, en parte premeditada y en parte improvisada, en una frenética búsqueda del momento mágico. Jueves 31 de mayo (19:15) Herman Düne abrieron el festival en el escenario Estrella Damn con su folk-rock asilvestrado cada vez más cercanos al soul de los 70’s, demostrando frescura, espontaneidad y una gran capacidad de extraer mucha pulpa a los sonidos clásicos (fuera Alexander Tucker, Anticonceptivas y The Light Brigada) (20:15) El violín impetuoso de Warren Ellis en acción, y el Ocean Songs de Dirty Three a escena, aquella epopeya inclasificable de paisajismo, rock y post-todo, agarrado a los sentimientos en el límite del estremecimiento. Entre canción y canción Ellis desafiaba al público (escaso aún) con sus gestos y comentarios, en el transcurso del tema este soltaba patadas al aire salvajemente mientras sacaba de su violín tremendos sonidos de emoción. Grandes (fuera Za) (21:00) Melvins (featuring Houdini), poco más que decir, Osborne y compañía, ¿algún comentario?, túnicas moradas encima de las calzonas y dos baterías en medio del escenario, alguien se imagina ya, antes de salir al escenario los decibelios estaban ya al máximo y la distorsión hacía temblar todo el forum, nadie se equivoca con ellos. Experiencia única (fuera Elvis Perkins) (21:40) Veracruz y su acertadísimo intento de llevar la locura y el desafío de, pongamos, unos Pixies al punk-rock made in Barcelona (aunque menos pendientes del hardcore y más de los clásicos). No faltaron los imprescindibles de su debut (lagarta, etc…) y adelantaron los temas de su inminente nuevo disco. Nadie debería perdérselos en el JAMONPOP (22:00) Spiderland-Slint, si no el que más, uno de los conciertos que más expectación crearon en el festival. El público abarrotó el escenario Rockdelux, y los seis ex-jovencitos concedieron pocos momentos de sorpresa, reproduciendo nota a nota el transcurso del disco. Así todo continuaba la senda prevista, algo más fríos de lo esperado, hasta que llegó “Good Morning Captain”, donde todo estalló (algo que tenía que ocurrir si o si) y nos agarramos donde pudimos para soportar ese huracán de rock que se desencadenó. Incluso nos regalaron una pieza no contenida en el disco que resultó merecedora de él (fuera Smashing Pumpkins, Comets on Fire y Parenthetical Girls) (23:00) Fennezs + Mike Patton frente a frente y entre ellos gran cantidad de mis esperanzas de la noche. No me defraudaron, en un increíble acto de afirmación personal del estilo propio y en otro increíble acto de generosidad para con el vecino. Cada uno apostó por su instrumento, Fennesz con portátil y guitarra y Patton con su voz, iban construyendo capas y capas de drones, guitarras manipuladas y voces reverberadas en una jam que resultó por momentos contagiosamente divertida y a ratos deliciosamente escalofriante. Sin tiempo para el saludo o la reverencia, las piezas de este puzzle bizarro fueron sucediéndose entre gestos de complicidad de los contendientes, entre la perplejidad del respetable. El concierto más corto del festival y una de las tres cumbres del mismo (fuera Ghouls’n’Ghosts y Fujiya & Miyaji) (1:15) White Stripes. Los hermanos? White, en un precioso escenario rojiblanco atraparon toda la atención de los asistentes de ese día (excepto de los que ya iban mamados, especialmente extranjeros). Es envidiable lo bien que llegan a sonar estando tan solos en el escenario, Meg en su batería a un lado del escenario y Jack tratando de ocupar el resto del espacio repartiéndose entre todos los micros que encontraba a su paso. Desgraciadamente sus discos acaban repitiéndose demasiado y la excitación acaba dando paso a lo anodino, pero hay que reconocerles un gran concierto a pesar de ese handicap (fuera Bola y Ari(wa)tt + Gramham) (2:00) Justice, los dos francesitos de moda subidos a una torre de amplis jalonada por una gran cruz luminosa, eso lo dice todo. La masa entregada a los trucos de feria y a las mañas ultracopiadas de la enésima reedición de la pareja cool que produce hits a todo trapo. Me quitaron las ganas de ver nada más, no fuera a ser que estropeáramos la noche (fuera Girl Talk y Dj de Mierda). Viernes 1 de Junio (16:00) Mus en el Auditori, un escenario increíble a disposición de los músicos más originales, donde los astures tuvieron la posibilidad de llevar al directo los sonidos de su nuevo y maravilloso álbum “La Vida”. Con miembros de la banda de Nacho Vegas y más agresivos que en sus grabaciones no llegaron a conseguir ese sonido que han logrado gracias a la producción de Maese Vigil, quedándose algo fríos en los momentos íntimos y demasiado agresivos en los momentos más rockeros. Aún así pasamos bien su hora de actuación, a mejorar (fuera Kiev cuando Nieva, Ginferno, How Dare You, David Thomas Broughton, Death Vessel, Brighblack Morning Light y Portastatic) (18:00) Grizzly Bear y Maximo Park en “el salón de Myspace”, una curiosa iniciativa de la página web de moda, comandada por Borja Pin&Pon, que dejó algunos ratos curiosos. Los neoyorkinos hicieron dos canciones en los que podieron poner en valos su excelente juego de voces y su frescura y simpatía, mientras que los de Manchester también fueron fieles a sí mismos, y hicieron un par de temas a cada cual más intenso, y eso que sólo llevaban guitarra y voz. Para animar a la gente a ver sus conciertos de verdad (19:00) The Rakes, sin duda un grupo del montón que sólo vimos por el hecho de que estábamos sentados cerca bebiendo una cervecita, relleno (fuera Black Mountain, Billy Braga, Evripidis and his Tragedias y Plastic D’amour) (20:15) Blonde Redhead son uno de los grupos más inclasificables del rock, y para muestra este concierto en el que pudimos ver como se desarrollaban sobre las tablas los temas del buenísimo “23”. El trío, con una espectacular y agitada Kazu Makino, utilizó un profundo entramado de guitarras (muy My Bloody Valentine) para ir añadiendo matices de teclados y sobre todo la voz de Kazu, un portento sobre el escenario. Grata sorpresa (fuera Black Lips, Barry Adamson, Jay Reatard y X-Wife) (21:15) The Fall o Mark E. Smith dando una lección de como hacer un directo agresivo, imparable, explosive… inolvidable. Con una banda que refleja el mejor post-punk que se ha hecho y se hará nunca (junto con Wire), el viejo cascarrabias vociferaba sabe Dios que a ritmo de punk-rock vehemente y radical. Una maravilla que constituye uno de los tres mejores conciertos del festival, una hora de inevitable baile frenético (fuera Half Foot Outside, aunque pude escaparme a ver un poco, de lo mejorcito a nivel nacional, One-Two y Spiritualized) (22:30) Band of Horses, la banda de los barbudos es una de las más fiables esperanzas en el rock con raíces gracias a su debut del pasado año. Los de Seattle, 6 sobre el escenario, arrollaron los temas a base de intensidad y entrega, sólo estropeado por la guerra que dieron los micros, en una revisión del country-rock a través de las enseñanzas de gente como Grandaddy o My Morning Jacket. Gran concierto (fuera Beirut, Chromeo y Sr. Chinarro) (23:30) Maxïmo Park fueron sin duda la banda más entregada y también más aclamada del Primavera Sound. Salieron arrolladores, con un Paul Smith que sigue siendo un torbellino como frontman, pero dejando ahora de un lado las estridencias y concentrándose en transmitir la mayor intimidad de los temas de su nuevo álbum. Pusieron en pie su reciente “Earthly Pleasures” sin olvidar Limassol y el resto de himnos que contenía su debut. Reverencias de ellos hacia nosotros y de nosotros hacia ellos en una comunión total (fuera Girls Against Boys, Modest Mouse, People are Germs, Reinhard Voigt, Dj Rasco y Dj Yoda) (1:30) Low llegaron un poco tarde, el personal andaba con muchos conciertos a sus espaldas, y la concentración para llegar al éxtasis que proponen los norteamericanos fue difícil de conseguir. Aun así es un placer asistir a esas letanías de slowcore que prenden la llama a menos que se transmita la energía del escenario hacia el público. Repasaron buena parte de sus discos y aunque no llegaron al cielo, nos dejaron en un confortable limbo (fuera Tok Tok) (2:00) Los Planetas consiguieron firmar otra nueva decepción a su currículo, no un fracaso porque no sonaron mal (era difícil sonar mal en el escenario Estrella Damn), pero su obsesión por el culto a sí mismos clama al cielo. Se presentaron con Eric bajo palio, manteniendo a Vanim como de costumbre en una plataforma a un lado, y comenzaron esperanzadores con los temas de su obra maestra “La Leyenda del Espacio” (lo es y quedará para los tiempos), “Reunión en la Cumbre” y “Alegrías del Incendio”, pero rapidamente se acobardaron y no quisieron afrontar los mejores temas del disco, en los que se afianza la increíble marea de guitarras y se agarran los tiempos del flamenco, autentico tesoro del álbum. Se fueron a por “Un Buen Día”, “Santos que yo te Pinté”… sólo les faltó tocar "La Playa".¿Estrategia de marketing para que la gente vaya a los conciertos de la gira?, no sé cuando piensan triunfar gracias al riesgo, y no gracias al rédito de antaño (fuera Luke Slater y Bonde do Role) (3:00) Built to Spill preparaban otra buena ración de country-rock del bueno, pero se quedaron cortos, muy cortos de sal, a pesar de tener en “You in Reverse” los mejores ingredientes posibles. Se mantuvieron distantes de la energía del disco y así nunca entraron en la dinámica arrolladora que encontraron anteriormente Band of Horses. Pequeña decepción (fuera Kid Koala, una pena) (3:35) Hot Chip o la mejor manera de irse a casa caliente. Grupo de pop o de electrónica, da igual, que en directo salpican de decibelios al personal cual banda de rock, con temas tan buenos como los de “The Warning” y una apuesta tan importante por expresar verdad musical en directo ganaron por mucho el combate de esta hora tardía. Gran despedida de viernes (fuera Dj Psichocandy, Technasia, Umek, Spank Rock y Diplo, otra pena). Sabado 2 de Junio (16:00) Kimya Dawson abrió las actuaciones del sábado en el Auditori. La abanderada del anti-folk congregó a sus fieles a pié de escenario y nos ofreció su faceta más simpática y menos musical, se dedicó casi media hora a hacer comentarios, a interrumpir los temas con cualquier excusa y la otra media hora estuvo jugando al corro de la patata con parte del público. Muy "diver"...ejem... (fuera Oakley Hall, Shannon Wright, 6PM y Peluze) (17:30) Sr. Chinarro postrado en el sofá de Myspace con un “morao” de órdago, haciendo comentarios de media tarde irónicos y a veces muy lúcidos, aunque no tanto para nosotros que estábamos fuera de la carpita con un sol castigador. Después de todo tocó con el resto de la banda 6 temas que no estuvieron mal (fuera Le Pianc) (18:15) Apples in Stereo dejaron su pop made in They Might Be Giants muy alto e incluso hicieron bailar al respetable, que andaba por allí sólo para pasar el rato. Divertidos, juguetones e intensos, consiguieron una encendida acogida para su resultón “New Magnetic Wonder" (fuera The Long Blondes, Ted Leo and the Pharmacists, Jonathan Richman, Ovni y Raul Moya y el Trio Miniña) (19:30) The Durutti Column y el gran Vini Reilly crearon gran expectación (gente como Mark Trammer o Miqui Puig, arggg, andaban por allí). Acompañado por su productor de los últimos discos al bajo y un veterano y excelente batería, cuyo nombre no recuerdo, consiguió por momentos esa mágica combinación de jazz bizarro y pop clásico, gracias a monólogos de guitarra y teclados brumosos, repartiéndose entre sus instrumentos con aire despreocupado, dejó finalmente un buen sabor de boca (20:00) Grupo de Expertos Sol y Nieve, por si acaso, que no fue el caso. Estuvieron más acertados que en el Southpop, sonando más a ellos mismos, pero muy lejos de alcanzar la entraña del Alegato Meridional (fuera Koacha, Robyn Hitchcock and the Venus 3 y Pelican) (21:20) Patti Smith empezó recogiendo el cariño de su público y acabó sembrando abrazos por su buen hacer a pesar de no estar en su mejor momento musical. La experiencia es un grado y el buen hacer de su banda otro. Respect (fuera Standstill, Architecture in Helsinki y Man Like Me) (22:00) Matt Elliott & his Orchestra para acabar las actuaciones en el Auditori por esta edición, y que colofón. El gran Matt, que ya por sí sólo consigue helar la sangre cada vez que se sube al escenario, es capaz ahora de reconducir su laberinto de guitarras y voces por la senda del acompañamiento del violín, piano, chelo, trompeta y batería. Un increíble ejercicio de coordinación donde permanecen sus elementos básicos, la grabación y superposición de capas de guitarra y voces que construyen una auténtica catedral sonora, y que a posteriori son incluidos en el entramado de pedales para disfrute de los aficionados de la electrónica, la contemporánea y el arte en general. Un monstruo que está recorriendo la senda de la leyenda. Otro gran pilar del festival (fuera Lisabö, una gran pena, Shitdisco, Isis, una grandísima pena, corren rumores que saltaron tímpanos y The Good The Bad and The Queen) (23:35) Sonic Youth performing “Daydream Nation”, era la primera vez que lo hacían, incluso algunos temas no los habían puesto sobre las tablas ninguna vez… y fue irrepetible. Sólo puedo decir que tocaron todo el disco, que parecía que estaban en su casa, en New York, hace 20 años, jugando con sus guitarras, disfrutando muchísimo y regalando toda su intensidad. No faltó n a d a, no sobró n a d a, sin palabras (fuera Buzzcocks, People are Germs, Luomo, Juan B y Mijk Van Dijk) (1:30) Grizzly Bear estuvieron en familia, ya que la gente cogía sitio para ver a Wilco, por lo que su pop libre e inquieto hermanado con Animal Collective estuvo mejor repartido entre los pocos que lo disfrutamos. Divertidos, clásicos a veces, agarrados a las melodías vocales más bellas y juguetones en su justa medida, llegaron al final entre el delirio de los pocos que quedábamos y acompañados por Beirut a la pandereta. Muy entretenido (fuera Nathan Fake, Dominio Eulberg y David Carreta) (2:20) Wilco y una gran expectación ante ellos. No dejan dudas en directo, suenan tan bien, dan una imagen de banda conjuntada, sabedora de todos los trucos y artificios para salir de cualquier problema, no hay duda de que están entre las “big bands”, con todos los pros y contras que eso puede tener. A mí me dejaron algo frío, no sé si por la hora o por la falta de emoción, habrá que recoger la opinión de gente más entusiasta (fuera Oliver Huntemann) (3:35) Klaxons y una mierda para ellos. Tuvo que llegar la única deserción justo al final y nos dejó todo un mal sabor de boca, no hubo ganas ni de quedarse a ver Battles, a pesar de venir con un buen disco. Confiaba en Klaxons, me cago en los Klaxons (fuera Play Paul, Hell, Ivan Smagghe, Erol Alkan, Mum y Dj Coco) Podium (sin orden de preferencia): Sonic
Youth, Matt Elliott, The Fall y Fennesz + Patton |