En la puerta del fin el mundo
vi la foto de tu rostro.
Me recordó otra época,
esa sin ambición, compromiso ni futuro.
El pasado es una mancha en el brazo,
dolorosa en sus comienzos
e hiriente al desaparecer
Una mirada que se hace indiferente
y un mito que se cae,
una ruptura en la vida
y un alma que se quiebra.
Ya nada será igual
y nosotros cambiaremos,
porque a medida que camino
voy olvidando mis pasos,
porque a medida que ando
voy olvidando el camino
Francisco Javier Romero Ruiz
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