// POEMAS >> JUVENTUTE ET TEMPUS
SELECCIÓN


DIVERTIMENTO: LIBROS

Tengo un libro,
Tengo dos, tengo tres,
Para el día, la noche

Y para el atardecer.

Tengo un libro,
Tengo dos, tengo tres,
Libros que leo seguidos

Y a la vez.

Tengo un libro,
Tengo dos, tengo tres,
Pero ninguna estantería

Donde poderlos poner.

Tengo un libro,
Tengo dos, tengo tres,
Los que tú no tienes

Porque jamás te he visto leer.


DIVERTIMENTO: MÁS LIBROS

¡Tantas Hojas! ¡Tanto libro!
Tanta palabra y aparente sin sentido.
¿Cuánto entrañan?
¿Cuánto dicen al oído,
cuánto al corazón y cuánto al alma?
Y sobre la vida, ¿qué dicen?, ¿Hablan?
Los cogemos, los miramos...
Y tan sólo pasamos página.


DIVERTIMENTO: FEDÓN

Aquí no escribiré nada;
Donde todo empieza,
Todo acaba...
Matemos el tiempo juntos
Pensando cómo se muere el alma.


DIVERTIMENTO: METRO

Se me pierde la vista
Tras los cristales...
El metro avanza,
Vagón a vagón,
Con su traqueteo.

Y no es lugar de ángeles,
Más bien es el infierno,
Escondido, ocultado,
Enterrado bajo el suelo.


DIVERTIMENTO: FUENTE DE PLAZA DE ESPAÑA

Subes fuerte, agua, subes recta,
Subes pura,
Emanando de tu fuente
Sin dominar la altura.

Subes viva, subes fresca,
Amiga mía,
En este mes que al viento detiene
Cada noche y cada día.


DIVERTIMENTO: LUZ DE ESTRELLAS

La luz de cien estrellas blancas
Entró atravesando los cristales
Del balcón como cien espadas,
Como cien rayos que fulminan
La vista del moribundo es su morada.


DIVERTIMENTO: ALMOHADA

Tú siempre dormida
Y siempre acostada,
Recogiendo mi cabeza
De la noche hasta la mañana.

Despeinando mi cabello
Mientras descanso sobre la cama;
Tú siempre conmigo...
Siempre en la madrugada,
Arropando mis sueños
Sin a cambio tomar nada;
... fiel a nuestra nocturna cita,
siempre a mi lado, almohada.


DIVERTIMENTO: IDEA Y POETA

La palabra verdadera
Recorre todo el papel blanco,
El alma del poeta,
Esperando ser escrita;
Mirando a sus costados, ve la idea
Que se acerca, pluma en mano,
Y sangra notas de tinta
Que mancha su puro estado.

Si quieres escribirme
-dijo la idea al poeta-
no me pienses, se espontáneo,
que ya llegaré yo cuando deba,
y quizás te sorprenda pensando.


DIVERTIMENTO: RELOJ

Tac...tic... manecillas,
Tic...tic... segunderos,
Las horas de la vida
Escapan en vuestro movimiento.
Tic...tac... en las esferas,
Tic...tac... el tiempo,
Todo pasa; enhebra
Vuestra aguja el respirar despierto.
Tac...tic... sonando en las mañanas,
Tac...tic... en las tardes y los sueños,
Midiendo, como en la rueca la parca,
Lo que queda del hombre indefenso.
Tic...tac...tac...tic...
Dale reloj al alma,
Tic...tic...tac...tac...
El remedio,
Respuesta a su fin,
Al destino,
A la pregunta que guardas,
En el fondo de tu silencio.


DIVERTIMENTO: LLUVIA

De la lluvia,
Una y otra,
Una cae y otra
Se desprende de una de las copas;
Una de la rama sucia,
De hoja en hoja,
Resbala por el tronco la otra.
Juntas, otra y una,
A la tierra tocan,
Formando, una y otra
Charco de agua turbia
En su infinidad de gotas.
Una y otra han caído
De la negra nube que las arroja,
Sin saber la cabeza que mojan,
sin conocer camino,
Una y otra, directas al destino
Que las evapora.


SI HE DE MORIR...

Si he de morir, ¡qué muera!
Pero por lo menos,
Que no me duela;
Si viene la muerte
Abridle la puerta,
Decid que estoy cansado
Y que esta noche no quiero verla.

Si aún así insiste,
Que de la vuelta,
Vaya por donde ha venido
Y busque otro alma suelta;
Si dice: “esta noche
nadie más me queda”,
que revise por si equivocada
dejó algún alma a la espera;
si rehúsa,
si no lográis convencerla,
decidle que pase a verme, y no llame,
pues la puerta siempre estuvo abierta.

****

He aquí un poeta
Que perdió las llaves de su alma
Y la dejó abierta;
Así, que sufre y todo le hiere,
Así, que ve la pesadilla siniestra,
Así, que todo mal que viene,
Sin llamar, entra.

Pero, ¿acaso tiene el alma puertas?
¿acaso alguien pone cerraduras
en el espíritu que lleva?
Sería un alivio encerrarse a cal y canto
Y dejar entrar a quien se quiera:
Tan sólo invitados,
Tan sólo a la luz serena.

Sin embargo,
El alma o se abre o se cierra,
O está sola o se llena...
El alma,
O es alma o es piedra.


EL CERRAR DE LA MIRADA

Que os vais...
Os marcháis
Y ya no os veo...
Que os hacéis
Sombras vagas
Hasta para el recuerdo;
Que os borráis
Y no me duele perderos,
Que a la luz, vuestras sombras
Son ya lo único que tengo,
Mientras el brillo pasa a negro.
Que son mis ojos que no abren
-tampoco quiero-
y se van cerrando en un
borroso ver, frío y seco.
Que no sé si vosotros queréis volver
O desaparecer por completo.
Vosotros, los que os vais...
Aunque soy yo el que muero.


SIENDO VIDA TUS OJOS
A Andrea Arqueros

Siendo vida tus ojos,
Aliento vivo, aire tu cuerpo,
Agua tus labios, rojos,
¡Qué me importan los otros
que vienen al encuentro
a decir lo que somos!
Nada ellos,
Todo nosotros,
Tierra los contornos
De la piel, el tacto tierno
Entre la mano y los cabellos.
Siendo tú el ritmo y el tono,
Movimiento perpetuo, para mi alma
La cuerda que vibra al viento
Y la flauta que no calla,
¡Qué me importan las mañanas
que viven en el tiempo,
si no lo mido...!
¡Si somos eternos!


SIN BESOS

Sin besos. No me des más que la mano,
Y camina, camino junto a mi alma,
Pie tras pie,
Paso a paso.

Sin roces. Tan sólo el del mirar,
Y detente, detente frente a mis ojos,
Guiño tras guiño,
¡Llámalo amar!

Sin aire. Que no corra en el abrazo,
Y escucha, escucha al corazón,
Latido tras latido,
Canto a canto.

Ahora ponle besos, besos sabios,
De boca a boca,
De labio a labio,
Despacio, lento,
Paso a paso.


TODO TUYO
A Andrea Arqueros

Soy todo tuyo,
Tuyo todo y entero,
Desde el zapato al alma,
De la voz al murmullo,
Del botón al silencio.
No hay ni trozo ni parte,
Ni pedazo de cuerpo
Que sobre tus palmas
No haya ido a dejarse
O haya quedado en secreto.
Tuyo soy,
Todo tuyo completo,
Del cordón a la camisa blanca,
Del ayer al todavía hoy,
Del hoy al siempre incierto.
Tuyo de fuera a dentro,
Cada centímetro que palpas
De carne, de piel…
Cada trocito de Héctor.


COMO SE ME FUE EL CORAZÓN

Como se me fue el corazón tras tuya,
No he dudado en decir: “da la vuelta
y tómalo entero”
que no supe cuidarlo de tus magias y hermosura,
y ahora ya no lo tengo.
Pero, ¡Ay, dulce mía! Tú lo tienes,
Desde que te giraste para verlo.
Mi corazón cobró vida de las mieles
De tu alimento.

Tenlo y no le causes daño,
Igual que no lo hiciste al arrancarlo de mi pecho,
Pues con ternura lo deje sobre tus manos,
Y como ahora,
También te dije: tenlo.


SOBRE TUS BRAZOS DE DELIRIO

Te acariciaba el rostro con cuidado,
Los besos llegaban con sigilo
Cuando rompimos en abrazo...
No es un amor desordenado,
Es un amor con estilo
Que puede hacerse sobre un banco,
En plena calle y en pleno frío;
Con toda pasión y desenfreno,
Con los jadeos del corazón mío,
Que por amor cae enfermo,
Sobre tus brazos, de delirio.


TU SILLÓN
A Roberto Ramos

Allí tienes tu sillón,
Amigo romántico,
Frente a la ventana y a una mesilla
Donde escribir sin temor
Al bendito amor cánticos,
Dejando la semilla
Del corazón que llevas
Sobre sueños plácidos.

Aquí mi espalda
Para apoyarte y escribir lo que quieras
Cuando el sillón te falte
Por razones que ninguno de los dos entienda;
O bien que la mesa quede coja
Y vencida caiga ante la verdad de tus poemas.


SILENCIO HUMANO

El rumor de las hojas,
El piar de pájaros me embarga,
Porque es silencio humano;

El crepúsculo en sus líneas rojas,
El brillar de estrellas en un cielo claro,
Atrae a mis ojos, a mi alma,
A ese todo silencio... silencio humano.

Hoy no me desgarran los gritos
Que de las entrañas saca el esclavo,
De los que han perdido un hijo
O de quien ya se ve anciano.

Ladra el perro, maúlla el gato,
Miro de lejos... ni un hombre,
Todos sonidos animales...
Todo silencio humano.

Hoy no hay calamidades,
A nadie llaman... ningún nombre,
El día es de vida, no de pecado,
La naturaleza grita... calla el humano.


MINUTO DE SILENCIO

Pido un minuto de silencio.
Nadie ha muerto, pero algo
Busca tierra de cementerio.
Algo quiere ser enterrado
En soledad. Todos serios.
¿El qué? ¿Quién busca
un entierro sin funeral?
¿Qué ha perdido su tiempo?
El yo mismo sin serlo
Se va, dejando vacío el cuerpo.


MANOS BAJO LA TIERRA

Te tengo y me oculto, poesía,
Por miedo de hablar a solas contigo,
Descubrir lo que no quiero,
Ver ese yo absurdo y desnudo, y un día,
Desmentir al verso amigo.
Tampoco destapar lo verdadero
Que, quizás, este poeta,
No sea más que el mendigo
Al que le entregas cuatro rimas
Y cuatro temas,
Para hilvanarte triste y perdida
Con estos torpes poemas.

Temo que tal sea la realidad,
Cada hora con más certeza,
Que una noche cierre los ojos

Y al despertar,
Haya de enterrar mis manos bajo la tierra.


ALMA CANSADA

Puedo sentir la noche caer a mi espalda,
Recordar la soledad de los caminos viejos,
La lágrima fugitiva del ojo ciego
Que jamás despertó en la mañana;
El humo o la niebla que me ocultaban,
Puedo devolverlos con un simple incendio,
También seguir callado bajo el silencio
Que permitió que mi voz hablara;
Puedo empuñar de nuevo la espada,
Dejarme caer al abismo,
Pero siempre sabré que nunca seré el mismo
Que ya al nacer trajo su alma cansada.


ENVEJECIDO

Cada día envejezco más rápido,
Más rápido se marcha el tiempo,
Más... en el campo árido
De la carne y la piel de un muerto.

Y no se aprovechan las horas,
Mientras... todo pasa...
¿qué hago? ¿qué cosas?
Mientras... la amenaza
Que mira a mis ojos
Ríe su hazaña.

Yo quieto,

¿Acaso moriré antes de hacer nada?
El tiempo rueda; él se marcha,
Y el silencio me viene, sin que pueda
Decir en las noches: hasta mañana.


TRAS TUS OJOS

Siempre te has mostrado bonita,
Dulce, tierna, tras tus ojos abiertos,
Así te vi, así te veo,
Así te creo
Sobre la orilla
Del corazón despierto.

Tras tus ojos tengo
Los míos del Universo llenos,
Por esa luz verde
Que los atraviesa, los sorprende,
Los detiene al verlos.

Ojos, tras los cuales
Navego por el infinito,
Sin perderme,
Sin mapa ni camino;
Infinito que empieza donde acaba,
Sin moverse, en ti, aquí mismo.


TIEMPO ETERNO

¡Qué necedad decir que se vive
cuando se está muriendo!

¡Qué locura mirar al frente
sin ver al sepulturero!

¡Qué hipocresía hay en la gente
cuando se teme o guarda miedo!

¡Qué engaño pensar
que jamás nos llegará el sepelio!

¡Y qué ironía el jugar y
hacer castillos en la misma arena
que nos cubrirá por tiempo eterno!


ANTONIO MACHADO, APÓCRIFO

Estos días azules, y este sol de infancia,
Caminando por recodos de caminos,
Perdiendo de vista España.
Días azules y aires de nostalgia
En tierras de otro tiempo
Donde la ignorancia aguarda.
Ahora espero en Francia,
Nada de afecto, todo en la fragua,
Quemado, olvidado, seco;
Es cierto,
Todo lo que viene se marcha.

****

Estos días azules, y este sol de infancia,
Aquellas fuentes donde ya no reverbera el agua,
Las tardes soñolientas, las nubes blancas,
Los árboles poblados de ruiseñores que cantan.
Lo recuerdo: ¡cómo todo se vestía
A la llegada del alba
Con hermosos trajes de gala!
Quedará Sevilla,
Fría, oscura, parda,
Sin oírse el batir de las palmas,
Cuando un ruiseñor de esta tierra
Desaparezca de las plazas.

****

Estos días azules, y esto sol de infancia,
Con un tiempo, tiempo que tarda
Y todo se lleva al redoblar las campanas.
¿Quién ha escuchado en la noche larga
el rumor de la luna de plata,
el silencio del viento
y el crujir de la escarcha?
Después, ya se sabe,
El tiempo llega, el tiempo pasa,
La noche perece a la vista cansada.

****

Estos días azules, y este sol de infancia,
Los niños juegan alrededor de la fuente vieja,
Que salpica, de vez en cuando, con su agua clara;
Sobre los ecos infantiles de la mirada ciega
Que no espera al mañana,
Resbalan algunas palabras:
Los consejos que da hoy la fuente anciana.


Héctor Martínez Sanz