Si algo me faltaba por ver aquí, desde luego ha sido la visión
de esta misma mañana. Sin apenas inmutarse de que era seguido por
decenas de ojos rasgados, un extranjero, con pantalón, camisa y
mochila, surcaba el carril bici montado sobre un monociclo... algo bastante
incómodo para ir a la oficina, sobre todo si uno lleva prisa.
Hasta que lo he perdido de vista he estado intentando imaginar por qué
uno elige como vehículo de desplazamiento tan extraño aparato,
¿practica para sus pinitos en el circo? ¿se hace así
más ejercicio al tratar de mantener el equilibrio? ¿lleva
en China más de 7 años, suficientes como para perder un
poco el juicio? Cualquiera que sea la razón, ya es tarde para saberlo,
aquí sentada delante del ordenador de la oficina, con un capuccino
del Pacific Coffee, que cada vez me pido más grande, y un donut
español.
Estoy cansada. Será porque he tenido esta noche muchos sueños.
O al menos eso dice mi profesora de chino. Cuando uno sueña mucho,
al día siguiente está más cansado, porque tu cabeza
no ha dejado de funcionar en toda la noche... A ver C., le digo, la cabeza
nunca deja de funcionar mientras dormimos. Sueñas todos los días,
pero de algunos sueños te acuerdas y de otros no. ¿Si? ¿Y
por qué nos acordamos solo de unos pocos? Ay, eso ya no lo sé...
Yo esta noche he soñado que preparaba un viaje en coche para irme
a vivir a Berlin, una de las ciudades donde me gustaría pasar una
temporada, después de Bologna y Lisboa. Hace casi dos años
podía haber terminado en la primera y en diciembre podía
haber acabado en la segunda. Oportunidades que se me escaparon porque
decidir tomar otro camino que me ha llevado a estar sentada en esta oficina
con mi capuccino hongkonés.
En fin, decisiones que no me resultan fáciles
de tomar porque siempre creo que no son las acertadas hasta que el tiempo
me da la razón.
Y reitero. Estoy cansada. Porque he soñado demasiado, porque algunas
cosas no cambian, porque otras sí lo hacen, porque a veces me falla
la paciencia, porque nunca sé si me equivoco, porque a veces no
hago lo que debería, porque tengo tos espasmódica, porque
nos engañaron con esto del amor y porque el día de hoy no
acompaña nada a mejorar este estado mío de lasitud.
maliya
|