// CRÍTICAS >> PRUEBA Y ERROR
iNCRITICABLE

 

Las descargas, ese mal indomable, no puede ser interpretado de otra forma que como una verdadera revolución del pueblo, la población robando a los ricos y aprovechándose de ello. Agarrando aquello que no es suyo y que pertenece a las elites y saltándose cánones y leyes sin que nadie pueda pararlo, la presión de los ricos no funciona, eso es revolución, el movimiento de masas progresivo, inercico y abrasador, generándose la verdadera opinión de que merece la pena, que quiero robarlo y salir impune.
Y salimos de ahí robados y gordos, y lo que tenemos en nuestras manos a veces son puras obras de arte, ahora robamos arte y creatividad. Y las hacemos nuestras, nos quedamos con ellas, las succionamos. Nos engrandecen, crecemos con ellas. No hay otra, los ganadores somos nosotros, el hecho de que se nos acerca la cultura, el facto de que ahora es gratis lo que nunca fue, o accesible, o ahora gratis. Autoconciencia sobre la victoria.

Los creadores, en otros tiempos estarían totalmente satisfechos de que su ingenio, su creación, su pensamiento, su obra, se extendiera como solo ahora en la historia ocurre, pero todo lo tiñe ya el verde billete y ya lo consideran robo, porque una panda de listos inventaron algún día los derechos de autor. Los listos se aprovechan, más de lo debido. Moral hasta para los genios, que aquí nadie es tonto.

Andrés Interés