// POEMAS >> NUBES DE TIMBAO
¿Sólo queda sino batirnos?


¿Sólo queda sino batirnos? Pero cómo, cuándo, dónde... Anochecen las heridas en tu mano de amor. Herido de amor, como Lorca, como el viento que vomita agujas de dolores sin tregua. Y, a pesar de todo, dices, como Alatriste, que “sólo queda sino batirnos”... ¿Entiendes que mi cuerpo se desprendió hace demasiado de todas sus corazas? ¿Que ya no quedan armas con las que trenzar siquiera un combate?

Si mañana, al abrigo del primer sol, decides luchar, tuya será la batalla, el nombre y el lugar. No me esperes en el día sin gloria: no voy a rendir mis restos a cambio de unos labios traidores.


xurde
8-09-06