| |
INSTRUCCIONES PARA SER UN BUEN CIUDADANO
Allá en el fondo esta la muerte, pero no tenga miedo.
En las próximas líneas describiré el modo por el cual usted debe llegar a ser un buen ciudadano.
Lo primero y casi obligatorio es nacer. Si todavía no ha nacido o no tiene pensado hacerlo, está empezando mal. Nacer es el principio, no puede empezar ya jubilado o como adolescente tejano jugando en la charca de la cantera. Lo siento, tiene que nacer y lo que le toque.
De todos modos todavía no se estrese, porque cuando nazca no tendrá ninguna responsabilidad ya que se nace retrasado, tanto mental como físicamente. Desde que los hombres decidieron andar a dos patas nacen antes de tiempo. Con este problemilla y enfermedades que vendrán a continuación y que sólo curará el tiempo (niñez, adolescencia,…), usted podrá hacer uso correcto como ciudadano a los 32 años, 7 meses, 18 días y 3 horas aproximadamente. En ese momento, ya será lo suficientemente maduro como para darse cuenta de que no tiene que perseguir sus sueños. Ya sabe que todo lo que quiso ser o quiso alcanzar es imposible, su pensamiento idealista nada realista. Usted verá cómo poco a poco dejará de pensar por sí mismo, ya que eso es sólo una manía de inadaptados que no han superado todavía enfermedades provenientes de su infantil cerebro. Además, nunca llegarán a ser ciudadanos ejemplares.
A partir de ahí tendrá que ocupar su tiempo en obligaciones como: trabajar (para contribuir con sus impuestos y consumir lo que pueda), pagar una hipoteca (¡pobres bancos, de algo tienen que vivir!), y procrear (se necesitan más individuos que consuman y den de comer en un futuro a los pobres banqueros). De todas formas, no sólo hay obligaciones, también tendrá actividades de carácter optativo que a la vez están hechas, tanto para tener tiempo de ocio como para subir nota al final de curso. El único requisito que se pide es que lo que haga sea políticamente correcto: deporte (recomendamos fútbol), cine (preferiblemente americano), ir a misa,…
Por favor, le pedimos que no se salga del tiesto.
Y allá en el fondo está la muerte . Si para entonces ha sido usted un buen ciudadano no la temerá, para algo ha ido usted asiduamente a misa. Y si no quizá la anhele.
No se pregunte si a mí la muerte me preocupa. Ni siquiera me preocupa ser buen ciudadano. Yo, simplemente, no nací.
Jeff Lebowski
|