|
||
El Habitáculo del 11 Palabra clave: Colores GRISELMO
No podía ver los colores. Sólo tonos de gris. El mundo de Griselmo era monótono y aburrido, su mente ciega y cabizbaja, su espíritu una piedra gris etérea. Aquél hombre se movía errante a través de su cotidianidad, aunque en realidad sus movimientos eran más bien estáticas proposiciones sin finalidad. Cuando caía abatido sobre su sofá, los pájaros que le observaban tras la ventana veían un grabado al carboncillo de esa estampa más que una porción de realidad. Sus tan queridos días nubosos de invierno dejaban paso poco a poco al cielo gris claro y sol blanco de sus despejados días de primavera. Porque incluso sus mejores momentos eran blancos, el no color por excelencia, y para llegar a sus habituales y tristes momentos negros, recorría toda la extensa gama de grises. Sí, su vida parecía sacada del celuloide de comienzos del cine. Y un día cualquiera sin importancia alguna, un día normal como todos los demás, la vio. De repente, su corazón se tornó rojo, y renació.
George |