// CRITICAS >> EL DESPRECIO
 

MILLON DOLLAR BABY - ¿ES PARA TANTO?

  by bluko

 

Vi la película del maestro Clint un poquito tarde, cuando ya le habían caído los oscar encima y cuando mucha gente me había hablado maravillas de ella, por eso quizás mis expectativas eran demasiado altas y mi sentido critico se acentuó con ella, pues sí que es cierto que un buen rato de la película me la pase intentando tirar abajo alguno de sus argumentos cinematográficos. Ese es un defecto que tienen muchos frikis del cine y que a mí con esta película me salió acentuado.

Encontré una historia interesante pero muy manida (la historia del boxeador pobre que se abre camino la había visto en Rocky, Fat City o Marcado por el Odio), con el único cambio de que esta vez el protagonista era una chica (lo había visto en Karate Kid 4, con la misma protagonista incluso!!!). Encontré un buen desarrollo de personajes y unas buenas interpretaciones, Clint como me gusta, con frases cortas, sentenciando y con silencios que lo dicen todo, Freeman haciendo lo que tan bien se le da, un secundario bueno que apoya sin molestar el desarrollo de la historia, y la protagonista exhibiendo buen hacer pugilístico e interpretativo. Encontré muchas virtudes, más que defectos, pero como de las virtudes ya se ha hablado mucho, voy a centrarme en dos defectos que estropean un poco el conjunto.

El primero es la caricaturización de los secundarios que resta credibilidad a la historia principal, ese chico sonado que habita en el gimnasio, que te muestran toda la película con la intención de que te dé pena y que sirve de excusa para que M. Frenan le de una paliza, en uno de los momentos más bajos de la película, a otro personaje/caricatura; esa familia de la protagonista principal que antes de sacarle el dinero a la niña se va a Eurodisney y se lo pasa por la cara a la tullida protagonista; esa boxeadora alemana, negra y sin corazón, digna sucesora del Ivan Drago de Rocky, y algún otro más que se me escapa.

El segundo es la tendencia melodramática que había dominado la anterior y más fallida película de Clint, Mystic River, y que aquí afortunadamente solo se presenta en la parte final de la película. Este segundo defecto quizás nace de una opinión mucho más subjetiva que tiene el que escribe sobre el cine de Clint, pero es que a mí lo que más me atrae de su cine es la parte de socarronería, de cinismo, de eterno perdedor, que se desprende en casi todas sus interpretaciones y en la mayoría de sus películas. Cuando entra en la lagrimilla y en la lección moral, yo quizá no reconozco a Clint y prefiero pensar en otras cintas suyas de mucha peor fama, con muchos menos oscar y que a mí sin duda me han proporcionado mucha más diversión. Creo que con Sin Perdón Eastwood dijo todo lo que tenía que decir sobre el drama, y en cambio lo noto más natural, más suelto, más divertido cuando evoca al sempiterno Harry, al Sargento de Hierro, al Jinete Pálido o incluso a ese que iba con un mono en el coche y le gustaba el Country. Clint esta jugando a ser el heredero de John Ford, no se ha conformado con ser el de Leone o el de Siegel, yo quizá lo hubiera preferido así, vamos que me alegrará el día un poco en vez de que me hiciera sentir pena por una cenicienta boxeadora.